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martes, 28 de noviembre de 2017

LA CAPTURA DE ROMAN DELGADO CHALBAUD, LOS MORMONES Y MI TATARABUELA

Uno de los personajes mas interesantes de la historia contemporánea de Venezuela es sin duda, el general Román Delgado Chalbaud.  Su vida describe una elipse desde ser el compadre, socio y mejor amigo del dictador Juan Vicente Gómez hasta su enemigo a muerte (muerte, literalmente).  Es una vida que ha dado ya para dos interesantísimas novelas (“De la Rotunda a la Calle Larga” de Vicente Ibarra y “Falke” de Federico Vegas), y de la que se puede sacar el libreto para la mas extraordinaria película que se quiera filmar en Venezuela que reuniría drama, acción y pasión. 
El gral Román Delgado Chalbaud, en sus tiempos de fortuna política y económica.

Desde que, siendo un adolescente, conocí de la epopeya del “Falke” el personaje me cautivó y mas aún cuando me contaron las particulares circunstancias de su captura.
 El merideño Delgado Chalbaud, como militar activo en la marina de guerra participó en diversas operaciones militares en el gobierno de Cipriano Castro. Mas tarde y a raíz del golpe de estado que Gómez le da a Castro surge una enorme afinidad entre el merideño y el tachirense. Román Delgado era un hombre innovador, y extremadamente ambicioso, tanto en lo político como en lo económico.  Fue él quien trajo al primer avión a Venezuela, con el aviador norteamericano Frank Boland.  Con el gobierno de su compadre Gómez va subiendo como la espuma.  Junto con Gómez se apoderan de las acciones que el depuesto presidente Cipriano Castro tenía en la Compañía Fluvial del Orinoco, luego llamada Compañía Fluvial y Costanera de Venezuela, que tenía el monopolio de la navegación por todas nuestras costas y rios.  Este solo monopolio les generaba enormes ganancias en tiempos en que prácticamente no existían carreteras ni mucho menos líneas aéreas y todo el transporte de ganado, cosas y personas se realizaba por barco, y por supuesto, con los barcos de estos dos compadres.  Como si fuera poco Gómez también le concede a Román la renta de las estampillas y el monopolio de las salinas.  Delgado se convierte en millonario amparado por Gómez.
El dictador Juan Vicente Gómez, en una de las pocas imágenes
 a color que se tienen del personaje

EL NEGOCIO DE LOS BANCOS
En 1911 el gobierno de Gómez lo comisiona para ir a Europa a estudiar la posibilidad de ciertas inversiones que incluían, entre otras cosas,  la posibilidad de  instalar en nuestro país otros bancos, distintos del Banco de Venezuela (privado), que era prácticamente el único que existía. Al llegar a Europa, el codicioso Román, conoce a un oscuro personaje que es quien le hace el lobby ante los banqueros europeos, este sujeto es conocido como “Bolo Pacha”, pero su verdadero nombre era Paul Bolo, un francés, que decía ser nacional de un país del medio oriente, donde pertenecía a una familia de algún jeque o pachá, y que era muy rico.  
Bolo Pacha o Paúl Bolo, el oscuro personaje que "colaboraba" con
Román Delgado Chalbaud en el negocio.
En realidad Bolo Pachá, aunque pertenecía a una familia honorable, era la oveja negra de la familia,  era un hábil estafador, había estado preso en Francia, España y Argentina y era bígamo, ya que había podido casarse con dos viudas ricas.   Su habilidad con la palabra y la ingenuidad de la sociedad de principios de siglo le habían permitido codearse con los magnates franceses  y también con ciertos extranjeros, entre estos cayo Román Delgado Chalbaud.  Y es así como el venezolano, asistido por el embaucador francés, logra el interés de capitales franceses para instalar dos bancos en nuestro país: un Banco Nacional y un Banco Territorial, que se encargarían de la emisión de la moneda y de las operaciones hipotecarias, por supuesto con capital francés. Con su proyecto debajo del brazo regresa Román a Venezuela, seguramente soñando con ser el dueño de algún palacio o Francia y en otras ganancias que le podrían derivar de concretarse el asunto de los nuevos bancos.  En esos tiempos Gómez no se había convertido todavía en el absoluto dictador; tenía un Consejo de Gobierno, un órgano de consulta y discusión,  en el cual, honorables venezolanos todavía se atrevían a levantar su voz de protesta ante lo que consideraban inconveniente.  Al llegar el proyecto de los bancos franceses al Consejo de Gobierno, de manera airada y contundente se opusieron varios de sus miembros.  El argumento que preocupaba es que una potencia extranjera tendría una enorme injerencia en la soberanía nacional, en algo tan importante como la banca y sobre todo recordando los recientes sucesos del bloqueo anglo-germano de años anteriores. Se llegó a opinar que era una re-colonización de Venezuela.  A la cabeza de esta oposición  estuvo “El Mocho” Hernández quien fue tan elocuente que hasta insultó al propio Gómez en plenas deliberaciones.  También  Vicente Lecuna, para la época presidente del Banco de Venezuela le hizo serias objeciones al proyecto, que terminaron de convencer a Gómez.  Cuando Delgado, a quien Gómez había aceptado todas sus proposiciones y negocios anteriores,  se entera de que su proyecto bancario ha sido descartado, su gestión se ha perdido  y sus ganancias se han esfumado,  entra en cólera y empieza a tramar la traición a su compadre-presidente.  Román empieza a planear su conspiración, junto con sus hermanos y algunos miembros del Consejo de Gobierno.  Dicen que el complot no incluía sólo el golpe de estado, sino también el asesinato de Gómez; pero los espías y confidentes del dictador eran muchos y los envidiosos del poderoso Delgado eran muchos también y no tarda el general-presidente de enterarse de la traición de su predilecto. Casi todos los implicados abandonan rápidamente el país, pero Delgado se queda.
Panfleto que publicó Delgado en defensa de sus
diligencias en Europa
LA DISCUSION
Una vez convencido del plan, Gómez le ordena comparecer a Delgado a su despacho, donde según coinciden todos los relatos, de una manera fría y descompuesta, con una mirada de rencor, de fiera herida, sin saludar el dictador le habría dicho al militar y marino la famosa frase:
General Delgado, tengo para mis enemigos, la muerte de agujita y grillos de 70 libras. Además, ¿qué culpa tiene la estaca, si la rana salta y se ensarta"?
Delgado trató de excusarse, alegando que todo se trataba de sus enemigos que trataban de mal ponerlo con su jefe y se retiró.

LA CAPTURA
La falta de lealtad de Román cayó terriblemente a Gómez.  El dictador había tratado al merideño casi como a un hijo; la confianza era absoluta, se cuenta que Delgado era el único entraba en los aposentos del Jefe sin anunciarse previamente, cuentan que Gómez estaba irritado por completo a raíz de esta traición.  Después de meditar la situación Gómez le ordena a su espaldero, el indio colombiano Eloy Tarazona: Llame al coronel Agustín Tirado Medina y dígale que se presente de inmediato.
Según contó  el propio Tirado Medina a Pedro José Muñoz,  antiguo miembro de la Academia de la Historia, en su libro “La Noria de los Días” citado por Francisco Carreño Delgado* los hechos ocurrieron como sigue:
“En el termino de la distancia se presentó ante Gómez el coronel Tirado Medina, quien para los momentos era Jefe Civil de la Parroquia San Juan, donde había dado muy buenos resultados.  Legó muy sonriente y optimista porque pensaba que se le convocaba para ofrecerle un cargo de mayor importancia en la administración pública, pero le esperaba un balde de agua fría.  Apenas al estar frente al presidente éste le dijo: 
-“Coronel Tirado Medina, lo he llamado porque tengo que confiarle un encargo de suma gravedad y tengo confianza en que Ud. sabrá cumplirla: Mañana en la mañana, prenda Ud. al general Delgado Chalbaud y llévelo a la Rotunda
Agustín, todavía sin reponerse de la sorpresiva misión, atinó sólo a preguntar:
“¿Y si se resiste?
La orden es prenderlo. Usted verá como lo hace.”
Sigue contando Tirado Medina:
Volví a mi casa y ordené que me hicieran una jarra de café bien cargado.  Me encerré en mi cuarto y comencé a pasearme de un lado a otro, pensando cómo me las arreglaría para cumplir el peligroso y difícil cometido.  Antes de las cinco de la mañana ya estaba frente a la casa de Puente Yanes a Tracabordo…Acababa De llegar su coche, una magnífica Victoria, descubierta por ambos lados, tirada por una pareja de briosos caballos castaños…
Inesperadamente irrumpió en la vía una carreta conducida por un isleño, que subía de Perico a Puente Yanes.  Avancé y en tono enérgico le ordené que atravesara la carreta en la esquina a lo cual accedió…El general Delgado Chalbaud emprendió su marcha hacia donde yo estaba.  Ante el obstáculo de la carreta, el cochero prorrumpió en airadas protestas, y el general, distraído vino a darse cuenta de mi presencia cuando yo ya había llegado hasta el coche y entrado por el lado derecho donde venía él sentado…-Buenos días coronel¡ ¿Qué lo trae por aquí? Avanzando el cuerpo dentro del coche y poniendo el revólver en el vientre del general, le advertí: “No se mueva general.  Está detenido¡ y rápidamente lo desarmé. Sin cruzar palabras siguieron directamente hasta la Rotunda.
Doce años estaría preso en la siniestra cárcel el general Delgado.
Ahora bien, Gómez tenía bajo sus órdenes a miles de soldados, cientos de policías, docenas de edecanes,  a los chácharos y cualquier cantidad de espías…¿Qué lo decidió a encomendar esta misión especialmente al coronel Tirado Medina?  Es una interrogante que siempre he tenido.  Quizás era su expresa intención de que Delgado fuera capturado vivo, lo que no cualquiera sería capaz de hacer y seguramente vio en Tirado Medina tanto el temple como la prudencia necesarias para llevar a cabo la misión.
EL PRIMO AGUSTÍN
Por allá por la década de los setenta, siendo yo un adolescente y cuando comentaba estos episodios con mi abuelo, quien vivió intensamente los tiempos de la dictadura gomecista, sorpresivamente me informó el detalle que me hizo interesar más en la cuestión:  El coronel Agustín Tirado Medina era su primo hermano.  Era hijo de una hermana de mi bisabuelo el general Medardo Heraclio Medina.  Aparte de militar y político era contador o tenedor de libros, como se decía antes, un hombre muy culto que hasta había escrito un texto de matemáticas que se utilizaba en las escuelas en aquellos tiempos. Lamentablemente no requerí de mi abuelo más datos de su primo. ¿Cómo se llamaba su madre? ¿Cómo es que siendo los Medina furibundos enemigos de Gómez uno de sus primos se encontraba trabajando en el gobierno? ¿Se llegaron a conocer los primos?  Cuarenta años han pasado desde que anoté los datos que  me contó mi abuelo al margen de la novela “De la Rotunda a la Calle Larga” para que no fueran olvidados al paso del tiempo.
LOS MORMONES Y SU AYUDA A ENCONTRAR ANCESTROS.
Por muchos años estuve buscando información de Agustín Tirado Medina.  Apenas alguna escueta reseña de la detención de Delgado pude conseguir en Internet, y algo más en los libros investigados.  Cuando se me ocurrió una última carta, al recordar la sugerencia de uno de los amigos virtuales con ocasión de otra búsqueda:  la pagina familysearch, de los Mormones.  La Iglesia de Jesucristo de los Últimos días, que normalmente llamamos “los mormones” realizó a nivel mundial un titánico trabajo de microfilmar y luego llevar a la web millones de partidas de nacimiento, defunción y matrimonio, tanto eclesiásticas como civiles.  En Venezuela, por razones que desconozco, no se hizo la labor completa, pero si en muchos estados de la república.  La idea que los movió creo que es facilitar el reencuentro de las familias.  Y pues bien, al realizar mi búsqueda… bingo¡  Encontré no sólo a Agustín Tirado Medina, sino a su padre y madre, mi tía-bisabuela de nombre Manuela María Medina Betancourt, a los  hijos de Agustín, y la veta de información fue tan extraordinaria que pasé buscando mis ancestros, alguno de los cuales sólo conocía los nombres y otros que ni siquiera conocía su existencia. 
Fragmento del acta de nacimiento donde figuran las firmas autógrafas de Agustín Tirado y Manuela Medina de Tirado, padres de Agustín Tirado Medina y la de Medardo Medina, mi bisabuelo.
Así encontré a mi tatarabuelo Marcelino Medina, nacido a principios de la  guerra de independencia y a Epitacia Betancourt de Medina, mi tatarabuela nacida en 1821, el año de la batalla de Carabobo.  Desfilaron ante mi otros tíos bisabuelos Domitila, Manuel Abigail, Rita de la Cruz, Marcelino, Rita, e  Isaías Medina, nombre que me sorprendió al coincidir con el presidente que nació años después, de donde sospecho una posible relación familiar. Aparece, como cosa curiosa un niño expósito que dejaron en la puerta de la casa de la familia y fue adoptado por Isaías, y le dan el apellido. Remonto mas aún y salen a mi encuentro Domitila Medina, hermana de Marcelino, mi tatarabuelo, y hasta encuentro a los padres de mi tatarabuela Epitacia, que son Francisco Betancourt y Rita Frías¡  Nunca imaginé poder encontrar en la web a mis retatarabuelos¡
Acta de bautizo (fragmento) de Agustín Tirado Medina.

La  página web  https://www.familysearch.org es una extraordinaria herramienta para historiadores y genealogistas aficionados que es muy poco utilizada.  La recomiendo.
EPILOGO
El destino de los personajes de este relato estuvo signado por la muerte.  La dama de la guadaña se los llevó a todos de manera violenta.  El primero de ellos fue Bolo Pacha.  Durante la primera guerra mundial, las autoridades francesas descubrieron una operación mediante la cual Bolo, por medio de un banco norteamericano, con millonarios fondos que le habían suministrado los alemanes  trató de comprar a los mas importantes diarios franceses para conseguir un una política editorial pacifista que beneficiara a los alemanes.  Bolo fue arrestado, enjuiciado, declarado culpable de traición a la patria y fusilado en 1918.
Bolo Pacha declara ante el Tribunal que le enuicia por traición.  Fue condenado a muerte y fusilado.

Siguió Román Delgado Chalbaud.  Luego de doce años de terrible presido en La Rotunda de Caracas, Gómez le da la libertad, e inmediatamente viaja a Europa donde invierte lo que le queda de su fortuna (había sido literalmente esquilmado por sus carceleros gomecistas que hasta lo dejaban varios días sin nada de comer a cambio de cuantiosas sumas de dinero) y todas sus energías en planear una invasión para derrocar al dictador.  Finalmente compra un barco, el Falke, y un lote de armas y con un puñado de valientes venezolanos de las mas variadas clases, ideas y ocupaciones, entre los que se encontraban el estudiante universitario Armando Zuloaga, el escritor valenciano José Rafael Pocaterra y su propio hijo Carlos Delgado Chalbaud, trata de invadir desembarcando en Cumaná, donde gracias a los servicios de inteligencia lo esperaba para enfrentarlo el gobernador gomecista  el general Emilio Fernández. Desembarca Delgado con la bandera  en una mano y una pistola luger en la otra y se traban en fiero combate con las tropas de Fernández que lo esperan en el puente “Guzmán Blanco” sobre el río Manzanares.  En un extremo del puente Delgado recibe un balazo de fusil que le ha disparado un soldado gomecista encaramado en un árbol, muere casi instantáneamente.  Minutos después, uno de los muchachos de la expedición invasora asesta un tiro en el centro del pecho al general Emilio Fernández, que también muere instantáneamente, pero ya la invasión está derrotada. Carlos Delgado Chalbaud, Rafael Pocaterra y los pocos que se salvaron levan anclas y se retiran.
Puente "Guzmán Blanco" sobre el río Manzanares, en Cumaná.  En un extremo de dicho puente cayo muerto el gral Delgado Chalbaud.  Frente a él, al otro extremo, moría minutos después el gral Emilio Fernández, defendiendo al gobierno.
Finalmente, Agustín Tirado Medina, muchos años después de todos estos acontecimientos, está en su casa, a punto de asistir a un bautizo en una iglesia cercana.  Se ha vestido elegantemente de casimir oscuro, con traje y chaleco.  Cuando guarda el revólver que siempre porta, en el bolsillo del pantalón, el arma cae hasta el suelo: el bolsillo está roto.  No hay tiempo de cambiarse de ropa, porque se hace tarde.  Agustín es de esos hombres que jamás sale de su casa desarmado, pero por una vez que lo haga no pasará nada.  Pero si pasó.  Casi en las puertas de la iglesia, se encuentra con un delincuente que había jurado tomar venganza con el coronel. Se acerca y le da un disparo y lo mata en el acto.
TRÁGICA COINCIDENCIA.
Algo más de treinta  años después de la detención de Román Delgado Chalbaud, los hechos de manera sorprendentemente trágica se repitieron, cambiando a los personajes.  Al igual que hizo su padre en 1913, bien temprano por la mañana, Carlos Delgado Chalbaud, presidente de la Junta de Gobierno,  se dispuso a salir de su casa, rumbo a Miraflores.  Al igual que a su padre, le atravesaron un vehículo que le impidió el paso.  Igualmente gente armada le impidió llegar a su destino original.  La gran diferencia es que en vez de ser detenido sin violencia, como ocurrió con Román, en este caso los captores eran una partida de forajidos corianos, en completo estado de ebriedad, que no supieron dominar la situación, lo que terminó con el asesinato a tiros del teniente coronel Carlos Delgado Chalbaud. Muchos historiadores señalan que la muerte de Carlos delgado Chalbaud fue producto de una venganza de un millonario que se sintió traicionado por el militar en el asunto de unos terrenos.
________________________________________
*Carreño Delgado, Francisco.  “La Prision de Román Delgado Chalbaud” en la revista “Historia Para Todos” Nro. 2, Caracas, 1979

Fuentes:
BOLETIN DEL ARCHVO HISTORICO DE MIRAFLORES Nro. 139-140, Caracas 1992
Fernández, Carlos Emilio.  “Hombres y Sucesos de Mi Tierra”. Madrid, 1969
Ibarra, Vicente.  “De la Rotunda a la Calle Larga” Ed. Fuentes, Caracas, 1977
Yanes, Oscar.  “Memorias de Armandito”.  Ed. Planeta. Caracas. 2007
Revista “Historia Para Todos” Nro. 2. Ed. Lisbona. Caracas 1979




miércoles, 1 de noviembre de 2017

LA VACA SAGRADA, MITOS Y REALIDADES

Seguramente todos los venezolanos nacidos en siglo XX escuchamos hablar más de una vez de “La Vaca Sagrada”, el más famoso de los aviones presidenciales venezolanos.  Pero muchas de las cosas que se han dicho han sido distorsionadas o son falsas. 
EL ORIGEN DEL AVION.
A finales de los años treinta la industria de la aviación se encontraba en plena expansión y se desarrollaban nuevos modelos de aviones, más grandes, con mayores capacidades y más altas velocidades. Entre las empresas líderes del mundo se encontraba la norteamericana Douglas, que desarrollaba un gran avión de pasajeros, el llamado DC-4, con cuatro motores de el cual las principales líneas aéreas norteamericanas ya habían hecho varios pedidos, pero a principios de la década de los cuarenta Estados Unidos se involucra en la segunda guerra mundial y toda la producción  industrial norteamericana es requerida para el esfuerzo bélico, de manera que todos los aviones DC-4 son tomados para el transporte militar, y pasan a tener la denominación militar C-54, conocido mejor como “SKYMASTER”. 
El primer avión presidencial norteamericano, un Douglas C-54 Skymaster, especialmente acondiconado para el presidente Franklin D. Roosevelt.
LA “SACRED COW”
Así las cosas, y ya bien entrada la guerra, surge para el gobierno norteamericano, la necesidad de disponer de un medio de transporte seguro, discreto y rápido para transportar al presidente Franklin Delano Roosevelt a través del Atlántico, con toda la comodidad y seguridad posible y sobre todo de manera secreta.  Se debe recordar que en esos tiempos la navegación por el océano Atlántico  todavía sufría los ataques de los submarinos.  Es así como el “Secret Service”, oficina encargada del transporte y seguridad del presidente estadounidense, luego de estudiar varias alternativas se decide encargar a la Douglas un avión “Skymaster C-54” con características especiales para que sirva por primera vez como avión presidencial norteamericano. Es así como se fabrica “a pedido” el C-54 que entre otras cosas tenía un ascensor en el que Roosvelt podía entrar en su silla de ruedas (recuérdese que el presidente sufría de polio y era inválido), cocina,  salón de conferencias, dormitorio y baño con agua caliente.  
El ascensor del "Sacred Cow" para qu Roosvelt pudiera subir
cómodamente en su silla de ruedas.
El avión fue bautizado como “Sacred Cow” (vaca sagrada), nombre que según algunos se debe a que el Servicio Secreto no dejaba que nadie se acercara ni tocara la aeronave, según otros el nombre se lo puso Bernar Baruch, asesor del presidente y hasta otros llegan a decir que el curioso nombre se debe a un ruido que hacía el avión al aterrizar, que recordaba el bramido de una vaca.
El “Sacred Cow” fue estrenado por el presidente Roosvelt en su viaje a Yalta, conferencia en la que se reunió con Churchil y Stalin y en la que se definió las esferas de influencia en todo el mundo luego de la guerra, acuerdos que todavía hoy tienen sus efectos en el planeta. Dos meses después de la Conferencia de Yalta, el presidente Roosvelt, que ya estaba muy enfermo, falleció y lo sustituyó en el cargo Harry Truman, quien usó frecuentemente el “Sacred Cow” en múltiples viajes dentro y fuera de Estados Unidos. 
El despacho del presidente Roosvelt en el "Sacred Cow"
Siendo presidente Truman, en 1.947, en pleno vuelo a bordo del “Sacred Cow”,  firma una ley llamada “Acta de Seguridad Nacional de 1947”, mediante se crea oficialmente la Fuerza Aérea Norteamericana (USAF).  Hay que aclarar, que antes de esta ley, la fuerza aérea no era una fuerza aparte e independiente, sino que era una rama del ejército norteamericano y sa llamaba USAAF (United Status Army Air Force o Fuerza Aérea del Ejército Norteamericano), de manera pues que el “Sacred Cow” es literalmente la cuna donde nació la USAF y como tal es celosamente mantenido como una reliquia histórica para la aviación militar norteamericana.  Luego del periodo de Truman el avión siguió siendo utilizado en diversos destinos oficiales, hasta que se desincorporó eno octubre de 1.961.  Fue desarmado y trasladado al Museo Nacional de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, en Riverside Ohio, donde recibió una cuidadosa y esmerada restauración y es una de las piezas principales de este museo, uno de los mayores del mundo.  Hay una especie de “leyenda urbana” venezolana que dice que la “Vaca Sagrada” venezolana, es el mismo “Sacred Cow”, pero es  totalmente falso, son dos aviones semejantes, ambos Douglas C-54, pero el avión que utilizaron Roosvelt y Truman, como se dijo está exhibido en el museo de la USAF y nunca vino a Venezuela.
Los dos Douglas C-54 presidenciales, hoy en día en sus respectivos museos: a la izquierda, el Sacred Cow en el Museo Nacional de la Fuerza Aérea Norteamericana en Ohio y a la derecha el "Vaca Sagrada" en el Museo Aeronáutico de Maracay.  (Foto de "la Vaca" es de Naudy de Flickr)
NUESTRA “VACA SAGRADA”
Al finalizar la guerra, el inmenso poderío industrial norteamericano quedó con una enorme cantidad de equipos que ya no eran necesarios, lo que se llamó los “excedentes de guerra”, de manera que los EE.UU. vendieron armas, uniformes, aparatos, equipos y toda clase de vehículos y naves a los países amigos.  La Douglas produjo algo mas de  un mi ejemplares del “C-54” Skymaster, muchos de los cuales sobrevivieron a la guerra; al cesar  el conflicto se convirtieron en esos  “excedentes de guerra” y fueron vendidos a precios muy bajos a todo el que quisiera comprarlos.  Poco después de la guerra, en 1947, el gobierno de Rómulo Gallegos, que ya empezaba a disfrutar de la bonanza petrolera pacta la compra uno de esos aviones C-54, para utilizarlo como avión presidencial.  En el ínterin de la negociación y la llegada de la aeronave a Venezuela se produce el golpe de estado y es derrocado Gallegos, quien es sustituido por la Junta de Gobierno presidida por Carlos Delgado Chalbaud.
El Douglas C.54 7AT1, "Vaca Sagrada"
Es entonces, el 20 de junio de 1.949, cuando el avión llega al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, proveniente de Dallas, Texas, piloteado por el teniente coronel Abel Romero Villate, junto con un piloto norteamericano y los mecánicos Domingo Arias, Alfredo Contreras e Ignacio Paz.  Luego de la recepción oficial el avión es trasladado a la Base Aérea de Boca de Río, en Maracay, donde se aloja en el escuadrón de transporte Nro. 1 y se matricula como 7AT1.  Le correspondió al Tte. Cnel Carlos Delgado Chalbaud, Germán Suarez Flamerich y al Coronel Marcos  ¨Pérez Jiménez, como sucesivos presidentes de las Juntas de Gobierno ser los usuarios del novel avión presidencial. No se tiene certeza de quien y cuando empezó a llamar al avión presidencial venezolano “Vaca Sagrada”.  Algún criollo que quiso castellanizar el nombre del famoso avión de Roosvelt y Truman y se lo adjudicó al avión presidencial nuestro.  Quizás de allí viene la confusión de quienes creen que se trata de un mismo avión el “Sacred Cow” y “La Vaca”.
UNA TRAGEDIA.
La historia de la Vaca Sagrada, tiene una parte triste. El 21 de marzo de 1.950, en el momento de quitarle el pin de una de las ruedas, el sargento técnico Juan Sifuentes fue alcanzado por una de las hélices muriendo en el acto por el fuerte golpe sufrido.
HUIR EN LA VACA
Mayor Martin Parada, jefe de
los golpistas de la FAV en Maracay 
Pero la “Vaca Sagrada” se hizo famosa por los dos escapes para los que fue utilizada en 1.958.  El primero de ellos, en la noche del primero de enero de ese año, una vez fracasada la intentona de golpe en contra del presidente Marcos Pérez Jiménez, varios de los golpistas, que se encontraban en Maracay, entre ellos los mayores Martin Parada, Homero Leal Torres, Edgar Suarez Mier y Terán, Roosvelt Adrianza,  Luis Evencio Carrillo, Nestor Rodríguez, Julio César Castellanos, y Emiliano Peña, capitanes Gustavo Fernández, José Ignacio Leyceaga y Francisco Leon, tenientes Fernando Paredes Bello (llegaría a ser ministro en los setenta), Alberto González, Enio Ramón Ortiz,  Suteniente Pedro Mota Amaya, y los capitanes civiles Milton Inciarte y Rafael Guillot huyeron precipitadamente hacia Barranquilla, Colombia.  Allí en el momento del aterrizaje estuvo a punto de producirse un grave accidente, debido al nerviosismo del piloto Martin Parada, que se evitó por la pericia del copiloto civil de nombre Milton Iciarte, quien pudo aterrizar felizmente el avión.
El "Vaca Sagrada" en el aeropuerto de Barranquilla, custodiado por la policía militar colombiana luego de la huida de los golpistas el 1ero de Enero de 1.958
Luego de las tramitaciones legales de rigor, la “Vaca Sagrada” fue traída de nuevo a Venezuela, pero quedó fuertemente escoltada en un hangar de La Carlota y no en Maracay,  por ordenes superiores.
 Luego de llegar a Barranquilla en "la Vaca Sagrada", recibieron asilo de Colombia Martin Parada, Homero Leal Torres, Edgar Suarez Mier y Terán, Roosvelt Adrianza,  Luis Evencio Carrillo, Nestor Rodríguez, Julio César Castellanos, y Emiliano Peña, capitanes Gustavo Fernández, José Ignacio Leyceaga y Francisco Leon, tenientes Fernando Paredes Bello , Alberto González, Enio Ramón Ortiz,  Suteniente Pedro Mota Amaya, y los capitanes civiles Milton Inciarte y Rafael Guillot 
Mas tarde, se produce el nuevo movimiento golpista del 23 de enero y a primeras horas de la madrugada Pérez Jiménez, ante la negativa de algunos militares de alta graduación de recibirle el poder,  decide abandonar el país.  Según relataba el mayor José Cova Rey, piloto presidencial y ayudante de la Casa Militar, la idea original de Pérez Jiménez era irse en un avión de Aeropostal, pero Llovera Páez lo hizo  desistir de esa idea ante la seguridad de que los golpistas no permitirían que se trasladara ese avión desde Maiquetía hasta La Carlota. Entonces deciden utilizar a “La Vaca”.   La primera dama de la república, doña Flor, y sus niñas se encontraban en la embajada de Paraguay y es trasladada, sin ningún inconveniente,  por el jefe de la Casa Militar, el cnel Alberto Paoli, hasta la Carlota.  Simultáneamente llegaron de Miraflores el presidente, acompañado de sus colaboradores más cercanos Llovera Páez, Fortunato Herrera,  Raul Soulés Baldó, Gutierrez Alfaro y sus familiares, un total de unas veinte personas.   El mayor Cova Rey, quien pilotaría el avión se encontró con que los altos oficiales que habían sido comisionados para  poner en condiciones de vuelo el avión presidencial se habían ido de su puesto. Entonces Cova chequea el avión y se da cuenta de que no tiene suficiente gasolina, por lo que sugiere a MPJ que utilizaran un avión mas pequeño, un DC3, a lo que Pérez se niega ya que tendrían que dejar a la mitad de los acompañantes.  Pérez Jiménez le sugiere a Cova ir en “la Vaca” hasta  Orchila y pedir que les envíen la gasolina que falta para completar el vuelo, a lo que Cova le responde: “Negativo mi general, cuando este avión despegue ud. ya no será presidente.“ Ante la situación se pide una cisterna de combustible a Maiquetía, pero es incendiada por los exaltados en plena autopista.  Más tarde se pide otra cisterna, que puede llegar a La Carlota fuertemente escoltada, hora y media después, ante el desespero de los viajeros.  A las tres y diez minutos de la madrugada todo está listo para salir, pero no hay copiloto, el oficial que debía cumplir esa función, se había ido.  El mecánico que debía acompañar el vuelo, al ser requerido por el mayor Cova que suba en el avión, hace la “señal de costumbre” con los dedos y le dice “Miiii”.negándose a abordar.  Aparece otro maestro técnico Antonio Márquez Bello, que se incorpora a la tripulación.  Finalmente despegan sin luces de balizaje, con la colaboración de algunos vehículos que alumbraron la pista con sus faros.  Con el temor de ser atacados por las baterías antiaéreas del ministerio de la defensa o de los buques alzados frente a Maiquetía, tomaron rumbo Curazao y luego República Dominicana, a donde llegaron sin novedad.   Un mes después el  mismo Cova Rey trajo “La Vaca” de regreso a Venezuela.
Por esa manía que tienen ciertos políticos de abandonar todo lo que tenga que ver con el “gobierno anterior” “La Vaca Sagrada” no volvió a ser utilizada por los presidentes posteriores y arrumada en la Base Aérea Libertador  se fue deteriorando.  Durante los años setenta el Coronel Cova Rey trató de lograr la repotenciación de la nave, pero no hubo interés en recuperar el avión que todavía tenía mucha vida útil, al igual que centenares de otros C-54 que seguían volando por todo el mundo.
Afortunadamente la libreta de vuelo del 7A-T1 “Vaca Sagrada” fue conservada por uno de sus pilotos, el general Rummel Medina,  gracias a quien subsisten los valiosos datos del servicio de esta aeronave histórica, lo que permite reconstruir fehacientemente las peripecias de la nave.
Hoy la “Vaca Sagrada” descansa en el Museo Aeronáutico de Maracay.
El "Vaca Sagrada" en el Museo Aeronáutico de Maracay. (Foto Naudy de Flickr)
FUENTES:
Artículo “HABLA LA VACA SAGRADA” por el coronel (Av.) Luis Hernán Paredes en “ANUARIO AERONAUTICO 84” Nro. 4, Diciembre de 1.984
Revista “BOHEMIA” Nro. 773, enero de 1.978.
http://www.nationalmuseum.af.mil/Visit/Museum-Exhibits/Fact-Sheets/Display/Article/195813/douglas-vc-54c-sacred-cow/

La cocina del "Sacred Cow"

El "Sacred Cow" en pleno vuelo

miércoles, 25 de octubre de 2017

26 de octubre del 88, EL TANQUETAZO: EL GOLPE OLVIDADO.

Es sorprendente como se olvidan ciertos acontecimientos que han sido capaces de torcer la historia; se deja de hablar de ellos por un escándalo posterior o simplemente porque se les silencia para no hurgar en sus conflictivas vinculaciones.  Hoy ya casi nadie recuerda aquella supuesta intentona de  golpe militar que en su tiempo se conoció como “el Tanquetazo” o “la Noche de las Tanquetas” o el intento de secuestrar al presidente encargado.
Eran tiempos de la presidencia de Jaime Lusinchi, la fecha:  26 de octubre de 1.988.  El presidente Lusinchi se encontraba de gira por el extranjero, en Uruguay, en misión oficial, mientras que el ministro de relaciones interiores, Simón Alberto Consalvi estba encargado de la presidencia por unos días,  pero continuaba despachando en la sede del ministerio, pero se hospedaba en la residencia presidencial alterna, La Viñeta, en las inmediaciones del Círculo Militar, en Fuerte Tiuna.
Simón Alberto Consalvi, presidente encargado para el momento de "El Tanquetazo"
MUCHAS AUSENCIAS…COINCIDENCIAS O COMPLICIDADES?
En esa noche Lusinchi no era el único que no se encontraba ejerciendo su cargo…. Por distintas razones, el comandante general del ejército  también se encontraba fuera del país. En Caracas, en el Fuerte Tiuna, el comandante del Batallón Ayala tampoco se encontraba al frente de su unidad, siendo comandada por su segundo jefe el mayor José Domingo Soler Zambrano. El batallón Ayala es una importante unidad militar que tiene entre sus misiones fundamentales prestarle la seguridad al presidente de la República, al Palacio de Miraflores y demás  oficinas presidenciales y a la ciudad de Caracas.  Es una unidad estratégica porque tiene a su cargo la custodia del poder político del país.  Está constituida por vehículos blindados medios, que por utilizar ruedas pueden movilizarse rápidamente por avenidas y calles y tiene un mediano poder de fuego con cañones y ametralladoras y está defendido por un blindaje mediano, se puede decir que es la unidad militar mas poderosa de Caracas.
A todas estas, a eso de las siete de la noche, el mayor Soler Zambrano ordena que una columna de tanques sobre ruedas tipo “Dragón 300” a su mando salga presurosa con las ordenes de tomar la sede del Ministerio de Relaciones Interiores en la esquina de Carmelitas.  Otra columna de “Dragones” al mando del propio mayor sale a tomar la residencia presidencial de “La Viñeta” ubicada en las inmediaciones del Círculo Militar.   Se supone que el plan consistía que la columna bajo el mando el mayor Soler encontraría a esas horas de la noche al presidente encargado Consalvi en la residencia presidencial de La Viñeta, donde lo secuestraría, mientras que la otra columna de tanques tomaría la sede del ministerio de relaciones interiores, sede del poder político.  Así estaría mediante un golpe de mano tomado todo el control político de la nación.  Todo esto han sido especulaciones porque desde el primer momento el secretismo cubrió con su manto de misterio este episodio.
Tanque Dragon
La primera columna de blindados sale de Fuerte Tiuna y velozmente toma la autopista Caracas La Guaira, atraviesa los túneles de El Cementerio y El Paraíso, hasta llegar a la Av. Sucre, para luego tomar la Urdaneta, llegando hasta la esquina de Carmelitas, donde los tanques toman posiciones estratégicas alrededor de la sede del ministerio. La otra columna tomó la residencia presidencial de la Viñeta, pero para sorpresa de los militares, allí no se encontraba el presidente encargado. Por el contrario, los soldados que rodearon la sede del MRI, bajo el mando de un capitán de apellido Echeverría se encontró con que a esa hora de la noche el la sede del ministerio Allí se encontraba despachando el presidente encargado Consalvi, quien se sorprendió de la movilización militar.  El comandante de la columna, el capitán Echeverría, quizás desconociendo la finalidad del plan,  le informó que la presencia de los tanques allí era para “brindarle protección al presidente encargado”. ¿pero protección contra qué?  Inmediatamente Consalvi se comunica con el ministro de la Defensa, Gral. Italo del Valle Alliegro, quien igualmente sorprendido, ordena el retiro de los tanques que habían tomado tanto el ministerio del interior como la residencia presidencial de La Viñeta y el arresto preventivo del mayor Soler y de los capitanes que comandaban las columnas de tanques.
El ministro de la defensa, Italo del Valle Alliegro,
sorprendido, ordenó el rgereso de los tanques.
De manera increíble, pese a ser una notoria movilización de blindados en el centro de la ciudad, apenas a dos cuadras de Miraflores, que rodearon la esquina de Carmelitas y muy cerca de los mas importantes rotativos a nivel nacional (Universal, Nacional, Ultimas Noticias, etc) la prensa se silenció de este hecho, apenas en algún medio una pequeña nota sin darle mayor importancia.  Las informaciones oficiales minimizaron el hecho y lo trataron como un “simple simulacro”.
LAS CONSECUENCIAS
Inmediatamente el mayor y Soler Zambrano fue sometido a juicio militar y por varios días fue interrogado sobre la razón que tuvo para ordenar a sus tanques que salieran a tomar las dependencias presidenciales, a lo que respondió que lo hizo obedeciendo unas ordenes que se le impartieron “telefónicamente” de parte de Inspector General y Segundo Comandante del Ejército, el General de División Juan José Bastardo Velásquez, quien por supuesto negó ser el autor de la orden.  Lo cierto es que el mayor detenido violó todos los protocolos y procedimientos establecidos para la realización de cualquier operación militar, que requiere una serie de confirmaciones por radiogramas cifrados (en clave),  ordenes directas y por escrito  y otras medidas de seguridad.  Una columna de tanques de guerra no se puede movilizar por una simple llamada telefónica, sin confirmar nada de nada.   Además ¿cómo salió medio batallón de tanques de Fuerte Tiuna sin que se informara a algún otro superior jerárquico? ¿cómo es posible entender que el ministro de la defensa se entera de la situación porque lo llama el propio presidente encargado al verse sorprendido rodeado de tanques?
ECHARLE TIERRITA AL ASUNTO

A los pocos días ocurrió la llamada “masacre del Amparo” que escandalizó al país, ocupando los titulares de la prensa y prácticamente toda la atencón nacional,  y unos días mas tarde, el ministro de la defensa sorpresivamente ordeno cerrar el expediente de la salida de los tanques.  No se practicaron mas diligencias, no se declaró a mas nadie y no hubo nuevas detenciones; el único preso seguía siendo el mayor Soler.
¿Qué había en realidad detrás de ese misterioso movimiento militar? Aquellos eran tiempos en los que ya se empezaban a oir rumores de inquietud militar.   Los altos mandos de las FF.AA. habían logrado cierta popularidad a raíz del incidente con  Colombia, por el caso del Caldas en el Golfo de Venezuela un año antes. Había grupos de altos militares que pugnaban por cuotas de poder, y quizás ambiciones políticas, la situación económica del país estaba deteriorada, había conversaciones con el Fondo Monetario Internacional, que exigía una profunda revisión del sistema económico-político del país y que se tomaran medidas de severa austeridad fiscal y reducción de la burocracia, para lograr renegociar la deuda externa y  para rematar estábamos en plena época de elecciones. En otras palabras, el clima político y militar era muy complicado.
Una teoría dice que detrás de la intentona estaba un grupo de militares de alta jerarquía, generales y almirantes,  que han dado por llamar “los militares notables” que tenían tiempo criticando el deterioro de la situación moral, social y económica del país y tenían intenciones de tomar el poder para enrumbar la situación.  Otra teoría sostiene que sieniestros militares de izquierda, que mas  adelante se alzarían contra el sistema democrático eran los que estban detrás del complot.  Hay una tercera teoría que sostiene que sería el propio Lusinchi el que estaba detrás de todo:  Era una maniobra para suspender la toma de fuertes medidas económicas que exigía el Fondo Monetario Internacional a Venezuela.  Si se evidenciaba una delicada situación militar Lusinchi tendría un pretexto para no tomar medidas económicas que serían impopulares.
Vinieron las elecciones, Luisnchi el último día de su mandato indultó al mayor Soler, único preso de el extraño asunto, quien fue pasado a retiro.  Luego vino el nuevo gobierno, presidido por Carlos Andrés Pérez,  que no se ocupó para nada del episodio.  Lo demás es historia.  
Lo cierto es que todos coinciden en que fue un error sumamente grave no llegar hasta el fondo de las averiguaciones y castigar y destituir a todo aquel que hubiera tenido alguna responsabilidad… pocos años mas tarde habría una nueva noche de las tanquetas con consecuencias mucho mas trágicas, que todavía hoy estamos sufriendo y lamentado.
El Palacio Blanco, en las inmediaciones del MRI.


martes, 17 de octubre de 2017

OCTUBRE de 1.918: LA PESTE ARRASA VENEZUELA

En estos días de octubre se están cumpliendo noventa y nueve años del evento más trágico de toda la historia de Venezuela:  la peste española de 1.918.  Ni la guerra de independencia, ni todos los terremotos juntos, ni las guerras civiles y revoluciones mataron a tantos venezolanos en tan corto tiempo.  Hace casi cien años la  gripe o peste española acabó con la vida de decenas de miles de venezolanos sin distinción de edades, clases sociales o profesiones, y prácticamente no es mencionada en los libros escolares de historia y son relativamente pocos los que hoy conocen de ella.



¿QUÉ FUE LA GRIPE ESPAÑOLA?
La influenza o virus de la gripe existe desde tiempos inmemoriales.  Se le llamaba en los tiempos antiguos “influenza” porque se consideraba que era producida por la mala influencia de los planetas y cuerpos astrales sobre la maldad del mundo.  Es un virus que muta de vez en cuando, variando sus características y es endémica en algunas partes del mundo.  En Venezuela se registraron anteriormente otras epidemias de gripe pero no causaron tantos estragos.  Ahora bien, para 1.918 el mundo estaba enfrascado en la peor tragedia creada por el hombre:  la gran guerra europea o primera guerra mundial, como la llamamos hoy, que desde  1.914 llenaba de muerte, miseria y destrucción los campos y ciudades de Europa. Son los principales factores de propagación de la gripe el hacinamiento, la falta de condiciones de salubridad y  la debilidad de los enfermos.  Todos estos factores están asociados con la miseria y con la guerra.  
PRIMERA GUERRA MUNDIAL:  La falta absoluta de higiene en los campos de batalla favoreció la diseminación de la peste por toda Europa.


  A todas estas, se produce un primer brote en Fort Riley, Kansas,  en la costa oeste de los Estados Unidos, en un cuartel donde se concentraban miles de soldados antes de partir al frente europeo.  La tropa, algunos con los primeros síntomas eran trasladada desde la  costa oeste norteamericana hasta los puertos del Atlántico estadounidense para seguir a Europa.  De allí por barco el virus fue llevado por soldados enfermos a Inglaterra y Francia donde eventualmente también contagiaron a británicos y franceses y luego a los enemigos alemanes y los otros aliados.  El virus encontró un excelente caldo de cultivo en los infelices soldados que sufrían las infernales condiciones de insalubridad de la guerra de trincheras: sin agua ni alimentación suficientes, sin baños, viviendo en madrigueras junto a cadáveres, ratas y piojos,  que año tras año se habían incorporado al paisaje.  Allí el virus se hizo más fuerte e infectó a todo a su paso.
El campo de reclutas norteamericano de Fort Riley, Kansas fue el lugar donde se cree inició la peste; de allí a la costa oeste y luego a Europa para diseminarse por todo el mundo.


¿Y POR QUÉ LA LLAMAN “ESPAÑOLA”?
Es un lugar común que “las primeras víctimas de la guerra son la verdad y la información”.  En efecto, los países en guerra (Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Alemania, etc.) en esos tiempos de guerra tenían una fuerte censura de prensa: no permitían que ninguna noticia que pudiera desmoralizar o desalentar a sus poblaciones o  a sus tropas se diera a luz pública, por eso no permitieron que se conocieran las noticias de la epidemia en sus países.  Quizás esto fue otro de los factores que ayudó a la generalización de la epidemia.  En algún momento la gripe también llegó a España, que tiene extensas fronteras con Francia, pero éste país no estaba en guerra y gozaba de cierta libertad de prensa y expresión, por lo que las noticias e informaciones de la epidemia rápidamente se hicieron conocer:  “  Hay una peste en España.  Hay una pandemia en España.   La peste que hay en España….LA PESTE ESPAÑOLA¡¡¡¡¡ “   Y así, históricamente se conoce una pandemia que había iniciado en un campo de reclutas del oeste norteamericano.

POR LA GUAIRA LLEGÓ LA PESTE
Como todos sabemos, España tiene fuertes vínculos comerciales y sociales con Suramérica, y especialmente con el Caribe, donde estaba sus colonia predilectas, Cuba y Puerto Rico  que recién muy pocos años antes habían conseguido su independencia tras la guerra hispano-norteamericana.  Pues bien, en alguno de los tantos vapores mercantes que circulaban entre España y las antillas venía la peste, que eventualmente llegó al puerto de La Guaira a principios de  Octubre de 1.918.  El atraso de la Venezuela de esos tiempos era total, prácticamente todavía vivíamos en el siglo XIX.   Eran pocas o ninguna las medidas de prevención sanitaria que existían en  nuestros puertos, ya que lo único que le interesaba al gobierno era impedir la llegada de sus enemigos políticos.  No se previó la cuarentena de buques con enfermos ni ninguna otra medida preventiva.    Así se conocen los primeros casos en La Guaira el 10 de octubre;  si consideramos que el virus lleva unos pocos día para su incubación, debió iniciarse en la primera semana de ese mes.
PUERTO DE LA GUAIRA:  Por aquí llegó la influenza, a principios de octubre de 1.918.  En esos tiempos en que Venezuela estaba muy atrasada en todas las materias, particularmente en sanidad pública.  Pese a que se conocía de la peste en Europa y Norteamérica no se había tomado ninguna medida preventiva.


DIA A DIA LA EVOLUCIÓN DE LA PESTE
Las autoridades oficiales en los primeros días de la peste no le dieron mayor importancia; en el BOLETIN DEL ARCHIVO HISTÓRICO DE MIRAFLORES (Nro. 107-108) podemos leer un telegrama enviado a Gómez el 16  de octubre  por Ignacio Andrade, ministro de relaciones interiores señala que:

 “…la novedad que han comunicado de epidemia es exagerada…sólo hay un catarro que dura dos días…”

 Poco a poco las autoridades militares se dan cuenta de que en los cuarteles gran cantidad de soldados caen enfermos  y dan las primeras alarmas.  El 17 de octubre todavía el director de la Sanidad Nacional José A. Tagliaferro le telegrafía a Gómez:

 “la epidemia de gripe es sumamente contagiosa pero no presenta ninguna gravedad…muchos enfermos la pasan caminando y no se registra ningún caso fatal”.

  El 18 de octubre se constata la aparición de la gripe en Caracas.  Para el 20 de octubre la gripe se ha esparcido por toda la Guaira, tanto así que se tienen que despachar por tren médicos a ese puerto porque todos los galenos guaireños están en cama.  Ante todas estas informaciones Gómez, en su refugio de Maracay,  entra en pánico y el 21 ordena al presidente provisional Márques Bustillos:

 “para evitar que estos lugares de por acá , se contagien también con la referida epidemia, dicte las medidas respecto de pasajeros y mercancías que vengan por tren para estos pueblos del centro, que interesa salvar a toda costa de la referida infección”

Inmediatamente se establece un cordón sanitario en Antímano para pasajeros y mercancías que viajen por tren, automóvil, caballo, carreta,  arrieros, etc, que salgan de Caracas hacia el centro por esa vía.  El 25 de octubre Gómez ordena la destitución del médico de Sanidad del Puerto de La Guaira por no aislar al puerto.
Para el 26 de octubre la gripe ha llegado al Castillo de Puerto Cabello, donde la cuarta parte del personal se encuentra enfermo y el jefe de la fortaleza telegrafía al dictador:

  “no sabemos cuántos más caeremos de hoy a mañana, que Dios meta su mano y nos ampare de esta epidemia que se nos ha presentado”

La gente acudía a los remedios caseros y tradicionales, bebían limonadas y hacían ungüentos con limón que se untaban en el cuello y el pecho.  .  Se tomaban gárgaras de agua oxigenada y también la usaban para lavarse las manos. El 25 de octubre empiezan a aparecer los muertos tirados en las calles de los barrios más pobres de Caracas.  Se prohibieron las reuniones públicas, procesiones, funciones de cine, ópera y teatro y corridas de toros. Se colapsaron por falta de personal las funciones de los tranvías, telégrafos  y las centrales telefónicas.  Los médicos prohibieron besos y abrazos.   El gobierno prohibió a la prensa hablar de la peste, pero la Sociedad Médica de Caracas convocó por prensa a una asamblea para tratar la epidemia.
El 25 de octubre empezaron a aparecer los muertos tirados en las calles de Caracas.


 En Caracas un médico de origen judío, el dr. Aaron Benchetrit recomendaba un tratamiento con purgante de aceite de ricino y desaconsejaba los antipiréticos.  Aseguraba estar curando a muchos pacientes con este tratamiento,  Desde los EE.UU. algunos venezolanos comentaban que en el Norte se usaba con éxito un tratamiento similar, pero  el gremio médico en general  no está de acuerdo y se produce un agrio enfrentamiento entre Benchetrit y el resto de la comunidad médica que es partidaria de los tratamientos tradicionales.
En la capital, para principios de noviembre, ya los decesos diarios se acercan a cien.  Se agotan las urnas.  El desfile de carros fúnebres de los mas pudientes y de vulgares carretas llenas de cadáveres hacia el cementerio es continuo, día y noche.   Se dan varios casos de humildes enfermos inconcientes  que aún con vida fueron confundidas con los cadáveres y se las fue a enterrar, pero por un ataque de tos fueron rescatados de la fosa común. 

 El arzobispo de Caracas,   Felipe Rincón González, logra que los presos de la Rotunda que habían permanecido sin ningún tipo de atención médica reciban la visita del dr. Rafael Requena, quien les lleva medicinas, cobijas, franelas y alimentos, pero el dr. Requena cae enfermo también.
Se prohibió cualquier visita a los hospitales y sólo los parientes más inmediatos podían acompañar los entierros.  Se agotan los ataúdes; los fallecidos del hospital Vargas son enterrados sin urnas en fosas comunes en un terreno habilitado para tal fin en las inmediaciones del cementerio de Caracas; se le conoce desde entonces como el sector de “La Peste”.
 
HOSPITAL VARGAS:  Para evitar el contagio se prohibió la visita a los enfermos del hospital.  Hubo días en que los muertos llegaron a más de cien y se tenían que enterrar sin ataúdes en fosas comunes de la zona conocida desde entonces como “la peste”.
 Se ordenó la desinfección general de tranvías, trenes, oficinas públicas y locales privados con la  utilización masiva de formol y creolina.  Las farmacias también se estaban quedando sin empleados y un grupo de estudiantes voluntarios comenzó a suplir a los empleados enfermos en las boticas.
Las condiciones de escasa higiene de cuarteles, cárceles  y hospitales contribuyen a la virulencia de la peste, los soldados enfermos en sus catres carecen de vasos de cama y sus excreciones eran depositadas en el suelo, lo que saturaba el ambiente, enfermando a médicos y enfermeros.  Los médicos aprecian que la mayor parte de las muertes se producen en el período de convalecencia y no en el período agudo, por lo que recomiendan especial cuidado en la recuperación.
AgrLA POBREZA EXTREMA:  Factor determinante en la gran cantidad de defunciones fue la pobreza extrema en que vivía gran cantidad de venezolanos, mal alimentados y vestidos, sin condiciones de higiene en sus precarias viviendas y muchos de ellos padeciendo crónicamente de paludismo y tuberculosis.
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Se constituyó una Junta de Socorro compuesta por el arzobispo Mons. Felipe Rincón González , Vicente Lecuna, Santiago Vegas, Dr. Luis Razetti, Dr. Francisco. Antonio  Risquez, Dr. Rafael Requena, entre otros, encargada de coordinar toda la lucha contra la epidemia.  Treinta mil enfermos había en ese momento en Caracas.  Los doctores José Gregorio Hernández y Luis Razetti declaran  públicamente que lo que está matando a tanta gente no es la gripe propiamente dicha sino el estado de absoluta pobreza y miseria en que viven la mayoría de los venezolanos, mal alimentados y con escasa o ninguna condiciones de higiene, muchos con padecimientos crónicos de paludismo y tuberculosis. 
Los miembros de la Junta de Socorro de Caracas

 

MIEMBROS DE LA JUNTA DE SOCORRO de CARACAS: El Dr. Luis Razetti, Dr. Francisco Risquez, Dr. Rafael Requena, Monseñor Felipe Rincón   y Vicente Lecuna, miembros de la Junta de Socorro.

Ante el clamor y la protesta de los galenos se instalaron cocinas populares que repartían alimentos cocidos a los pobres.   Oscar Yanes (“Memorias de Armandito”  p. 198) cita el caso de niños de hasta doce años que jamás habían tomado leche y hombres y mujeres que nunca habían comido carne.



LAS COCINAS POPULARES: Se instalaron cocinas populares en la Cruz de La Vega, en Los Telares, el Guarataro, la esquina de Bárcenas, Puente de Hierro y Camino Nuevo.  Se repartían 3.000 arepas diarias, según las versuiones oficiales.  También se les regalaba a los pobres un “combo” como se le llama hoy compuesto por un pedazo de papelón, sal, azúcar, café, medio kilo de funche, un poquito de arroz, una caja de fósforos y dos velas.
Para el 1ero de Noviembre la peste llega a Ciudad Bolívar, la trae un barco proveniente de Trinidad, donde se había desatado días antes.
En vista de la emergencia nacional, el gobierno eroga una cantidad extraordinaria de quinientos mil bolívares para cubrir la contingencia.  Se le pide al dictador, que ya se perfilaba como el hombre más rico de Venezuela,  una donación de su inmenso peculio particular en dinero, y Gómez, se niega y señala por vía telegráfica al presidente provisional Márquez Bustillos:

“creo que por el momento no es oportuno, la suma que ha dado el gobierno, bien administrada, juzgo suficiente para llenar el objetivo que se ha propuesto el gobierno”

Para el 3 de Noviembre la peste ya está presente en el estado Lara. En Maracay cae en cama enfermo el hijo predilecto del dictador, el coronel Ali Gómez.  Para el 4 ya la peste había llegado a Margarita. En todas partes los trabajos están interrumpidos o suspendidos: tranvías, telégrafos, comercios  y carreteras se quedan sin operarios por la enfermedad. El comercio sufre severas pérdidas por el cierre de sus establecimientos y los productores agropecuarios cercanos a la capital padecen igual por el cordón impuesto sobre Caracas ya que no pueden comercializar sus mercancías.  Muchos están a punto de la quiebra.  Se producen algunos suicidios en Caracas.

Para el 5 de Noviembre la gripe azota el Zulia; seis mil casos declarados para esa fecha.  Santos Matute Gómez, presidente del estado telegrafía al dictador en estos términos:

“Extendida la gripe de modo alarmadísimo hasta llegar a seis mil casos y teniendo muy pocos recursos de qué disponer, le suplicamos prestar su decidido apoyo monetario y su valiosa influencia con el gobierno nacional a favor parte menesterosa que padezca por falta alimentos y medicinas.”

Ya para esa fecha la peste había llegado a los pueblos de Aragua.  El 7 muere Alí Gómez hijo predilecto del dictador y vicepresidente del estado Aragua.  En esos días también muere un hermano del dictador que nunca se nombraba.  .

ALI GOMEZ, se decía que era el hijo predilecto del dictador.  Tenía grado de coronel del ejército y ejercía la vicepresidencia del estado Aragua.    Gómez no fue a verlo en su gravedad por miedo al contagio pese a que el moribundo imploraba por su presencia. También era comandante del Regimiento Sucre Nro.2, presidente del Club Venezuela, torero aficionado, coleador y piloto de carreras.  Gomez pidió que cuando el muriera lo enterraran al lado de Alí.

Para el 11 de Noviembre Maracaibo está siendo azotada por la peste; los muertos diarios pasan de 50 y no hay recursos ni económicos ni materiales para atender la emergencia.  Todos los jefes y oficiales así como el médico del Castillo-prisión  de San Carlos en el lago se encuentran enfermos.  El obispo del Zulia telegrafía a Gómez implorando por los recursos.
Para el 23 las autoridades del Táchira reconocen que está dando un “catarro muy fuerte con mucha calentura”.  Cae enfermo Eleazar López Contreras, quien salvará su vida.
El 28 de noviembre la gripe se extiende con fuerza  por Falcón, Yaracuy Guárico  y Cojedes.  Las juntas de socorro establecidas en todas las ciudades carecen de recursos y piden donaciones al dictador. Resulta conmovedor leer los telegramas de tales juntas transcritos en el BOLETIN DEL ARCHIVO HISTÓRICO DE MIRAFLORES, implorando por limosnas para el pueblo pobre que de mengua y hambre moría por docenas.


Poco a poco en los lugares donde se había iniciado el virus, van bajando los índices de morbilidad y mortalidad. El 29 de Noviembre, casi dos meses después de iniciada la pandemia, se declara extinguida epidemia en el puerto de La Guaira, primer foco de infección.   A fines de diciembre ya la situación estaba casi normal en Caracas.  Para fin de año se permitieron las reuniones públicas, el cine, la zarzuela, y los toros.  Los esbirros volvieron a sacar a los presos-esclavos a construir carreteras y se normalizaron tranvías y trenes.   Progresivamente irá pasando por todos los pueblos y ciudades del país hasta inicios  de 1.919, aunque en los pueblos alejados de las ciudades el proceso ocurrió más tarde. Los últimos casos registrados fueron en Mucuchíes en Febrero de 1919. Ochenta mil venezolanos murieron en el lapso de unos tres meses, muchos más víctimas de su debilidad, falta de alimentación e higiene y pobreza en general, que potenció los estragos de la influenza.

CARABOBO ACÉFALO Y DESAMPARADO.

Particular mención debemos hacer a la situación del Estado Carabobo.  Para 1918 era Presidente del Estado un oficial andino, lugarteniente incondicional de Gómez, el general Emilio Fernández, quien con mano de hierro tenía sometidos los destinos de los carabobeños con una brutal represión y las cárceles llenas.   La peste se presenta en Valencia a finales de octubre.  Rápidamente se disemina por toda la ciudad.  Casi todos los presos y muchos soldados caen enfermos; no se saca a los presos-esclavos  a los trabajos forzados.  De la misma manera centenares de particulares caen enfermos.
 
EL GENERAL EMILIO FERNÁNDEZ.  Presidente del Estado Carabobo para 1.918:  Abandonó el estado para ir a refugiarse en Los Teques, pero Gómez le obligó a regresar

El primero de noviembre se efectúa una reunión de urgencia en el Capitolio,  con la presencia de las autoridades y los médicos valencianos y personalidades destacadas, en la que se instala una “Junta de Vigilancia, Sanidad y Socorro”, para hacer frente a la emergencia,  en la cual se elabora un plan de defensa de la población, y se acuerdan una serie de medidas, entre las cuales están la clausura de escuelas y templos, el cierre de cualquier establecimiento público después de las 10 pm, a excepción de las boticas, que deberán despachar a toda hora, la obligación del aseo de casas y aceras que deberán ser regadas con antisépticos, se instaba a la población a no salir de sus casas, se ordenaba a los médicos a participar a la junta todo caso de la enfermedad y se impuso la fumigación de toda correspondencia que saliera o entrara a la ciudad.  También se estableció el despacho de medicinas a los pobres en las boticas de: E. y Morales, Tuozzo y Manrique, N. Figueredo, Gustavo Minguet, y Francisco Feo.  También se designaron juntas subalternas por cada parroquia, integradas por los siguientes señores, entre otros: en Catedral a cargo de el Dr. Emiliano Azcunes, Pbro. Rafael Torres, Francisco Feo y  Francisco Codecido, El Socorro: Pablo Hernández Madriz, Luis Manuel Berrizbeitia, San José:  Dres. Luis Ravelo Pérez, Francisco Codecido Baquero, Melquíades Granadillo.  San Blas: Dr. Simón Marrero, Ricardo Montenegro, José Velásquez y Vicente Roversi. Santa Rosa: Dres. Cesar Flamerich, Temístocles López, Francisco Branger.  Candelaria: Dres. Pablo Feo, Heraclio Medina, Francisco José López.  Se nombró médicos a la orden de dichas juntas a Atilano Vizcarrondo, Velazco Paredes, Rafael Iturriza, Carlos Sanda, Napoleón Araujo, Lisandro Lecuna, Luis Pérez Carreño, Jesús María Arcay, Pablo Osío, Virgilio Herrera, R. Navarrete Serrano, Diego Plaza Madriz, José Angel Rivas, Jesús M. Briceño Picón y Gaspar Castrillo.
El Dr Heraclio Medina López
, designado como médico de la junta de la parroquia Candelaria para enfrentar la emergencia.
El Dr. Temístocles López, de la junta de Santa Rosa.

Ahora bien, el general Fernández, que tenía fama de hombre valiente a la hora de la batalla, al igual que su jefe Juan Vicente Gómez, luego de instalada la junta, entró en pánico al diseminarse  la peste en Valencia, abandonando apresuradamente su cargo, sin siquiera avisar su salida y refugiándose en una casa de campo en las afueras de Los Teques, estado Miranda. 
Ante tal falta de autoridad en una ciudad asolada por la epidemia reinó la desesperación ya que no había quien tomara decisiones y obtuviera recursos.  Sería tal la crisis que se presentó, que en aquellos tiempos de miedo y sumisión, el propio secretario general del gobierno de Carabobo, Luis Eladio Contreras, en una muestra de angustia y valor, le escribe un telegrama al gral. Gómez planteándole la desesperante situación de Carabobo, el cual consideramos oportuno transcribir parcialmente por su elocuencia:

De Valencia a Maracay el 8 de noviembre de 1918
General J. V.  Gómez
…mi deber me obliga a decirle la verdad ya que es una obligación mía velar por su buen nombre y por el concepto moral del gobierno que representa y precisamente porque quiero evitarle ingratas impresiones que puedan presentarse aquí.
…Valencia se considera abandonada moral y materialmente por su presidente en estos momentos conflictivos para ella, y su indignación puede estallar en una manifestación del pueblo a quién sabe, pues carece de recursos para atender necesidades de la actual epidemia y él ha marchado sin resolver nada en concreto y dejándome sin acción, pues ni siquiera me avisó que se iba. 
Como esta situación, angustiosa para la sociedad y para mi, que no puede ver con indiferencia sus sufrimientos, tanto más cuanto que yo debiera tomar una parte muy activa y así lo exigen mi posición y la misma población me veo el forzoso ocaso de comunicarlo a usted.
El pueblo en masa prorrumpe en una sola queja…según opinión médica tenemos aquí para hoy 5.000 atacados de gripe.

Al día siguiente, Gómez, en  un perentorio telegrama le ordena al Presidente del Estado Carabobo, refugiado en Los Teques, que regrese a su puesto:

…hay como 5.000 casos de gripe en Valencia y la ciudad se encuentra justamente alarmada…es justo que usted salga inmediatamente para allá …para dictar todas las medidas necesarias para combatir el mal y aliviar a la clase proletaria que sufre y está expuesta a perecer.   Avíseme salida
J.V. Gómez

Evidentemene que ante tal exigencia Fernández abandonó su madriguera en Los Teques y tomó de nuevo sus funciones en Valencia.   No sabemos cuánto duró Luis Eladio Contreras en su puesto, pero no hemos conseguido otros documentos suscritos por él en los archivos.

Mi abuela, que para esos tiempos no llegaba todavía a los 20 años me contaba que en muchas cuadras estaban enfermas todas las personas; y en muchas casas murió toda la familia.  Se dio más de una vez el caso de que después de varios días de no ver a nadie de la familia tal o cual, los vecinos abrían la puerta de la casa y entraban a ver y encontraban a todos muertos.
Para fines de noviembre el general Fernández informa a Gómez que “la gripe ha disminuido gradualmente en este estado”  y que en los campos hay “muchos enfermos pero pocos muertos”.  Ya la peste estaba terminando



FUENTES:
“Boletín del Archivo Histórico de Miraflores” Nro. 107-108.  Abril-Diciembre de 1.979.  Imprenta Nacional.  Caracas.
Yanes,  Oscar.  “Memorias de Armandito” Editorial Planeta.. Caracas 2007
Fernández, Carlos Emilio.  “Hombres y Sucesos de Mi Tierra” Madrid. 1.969

Colombet, Miguel.  “Documentos que hacen historia”  Editorial Alfabeto.  Valencia, 1.966