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miércoles, 4 de septiembre de 2019

II GUERRA MUNDIAL: EL DÍA QUE BOMBARDEARON A VENEZUELA




II GUERRA MUNDIAL: EL DÍA QUE BOMBARDEARON A VENEZUELA
Por
Luis Heraclio Medina C.
Las acciones que afectaron a Venezuela durante la segunda guerra mundial son generalmente desconocidas por nosotros, pese a ser bastantes, entre otras: violación de las aguas territoriales, hundimiento de buques venezolanos por los submarinos, hundimiento e incendio de barcos de alemanes e italianos en Puerto Cabello y combates aeronavales en aguas venezolanas entre los contendientes. Pero quizás el hecho menos conocido de todos es la única vez que territorio venezolano fue bombardeado: El bombardeo de la Isla de Patos.
La Isla de Patos
La Isla de Patos es una islita venezolana, ubicada en aguas del Golfo de Paria, a unos cinco kilómetros de la costa de Macuro, prácticamente a medio camino entre la península de Paraguaná y la Isla de Trinidad.  Mide 1800 metros de este a oeste y 700 mts. De norte a sur. Tiene una altura máxima de casi cien metros, lo que la hace un punto estratégico ya que desde su cima se divisa todo el tránsito marítimo en sus alrededores.
Desde hacía muchos años Venezuela reclamaba a la Gran Bretaña la ocupación de esta isla venezolana, ya que los ingleses no reconocían la soberanía venezolana sobre esta insula, ocupada por Gran Bretaña desde 1858, pero en 1942 el gobierno de Isaías Medina Angarita finalmente logra que el Reino Unido reconozca la soberanía nacional sobre ese pequeño pedazo de nuestro territorio, mediante el Tratado de Limitación de Aguas Submarinas del Golfo de Paria y el día 28 de septiembre de 942 se celebra un formal acto en el cual es arriado el pabellón inglés y formalmente es entregada la isla a Venezuela, izándose el pabellón tricolor.

En esos días de la segunda guerra mundial, Estados Unidos había convenido con el gobierno de Venezuela la instalación en nuestro país de tres baterías de cañones de defensa costera, una en Punta de Piedras (Falcón), otra en Guanta  y la tercera se instaló precisamente en Isla de Patos (Golfo de Paria),  que defendía el estratégico paso de la “Boca del Grande” por donde transitaban cientos de tranqueros que transportaban el petróleo a las refinerías de Trinidad, donde se refinaba el combustible que iba a equipar a la maquinaria de los aliados en los distintos frentes de guerra.  Se debe recordar que en esos tiempos Venezuela era el primer exportador de crudo del mundo y este petróleo venezolano fue factor fundamental para el esfuerzo de guerra de los aliados.
Por el acuerdo entre Venezuela y Estados Unidos, los militares  norteamericanos entrenaron a personal del ejército venezolano y las baterías de defensa costera se entregaron al ejército criollo a principios de 1943, que vinieron a conformar la “Batería de Costas Nro. 5”, compuesta por cuatro enormes cañones de 155mm (modelo M-1918) y una sección de ametralladoras antiaéreas compuesta por cuatro ametralladoras Browining modelo HB2 (la llamada punto 50).
Uno de los cañones de 155 mm instalaedos por el ejército norteamericano en Venezuela, luego traspasados al ejército venezolano. Una batería de estos cañones estaba en Isla de Patos.
Ahora bien, las aguas del Golfo de Paria son de las más profundas del mundo y por su cercanía a las bases de Trinidad son cientos de kilómetros cuadrados de aguas ideales para la práctica de las maniobras militares para las grandes naves de la marina norteamericana, tales como acorazados y portaaviones.  Desde principios de la guerra, los nuevos portaviones venían a esta agua con sus bisoñas tripulaciones a probar el equipo y a entrenar a las noveles tripulaciones aeronavales.
Potaviones norteamericano UUS HANCOCK, botado en enero de 1944, se trasladó al Golfo de Paria para hacer sus primeros entrenamientos en junio de 1944
Así las cosas, en junio de 1944 la marina norteamericana envió al portaviones USS HANCOCK, recién botado apenas seis meses antes,  a realizar su primer entrenamiento antes de ir al frente de guerra. Uno de los entrenamientos consistían en prácticas de bombardeo que realizaban los aviones embarcados Curtiss SB2C Helldriver, quienes realizaron lanzamientos de torpedos, bombardeos y ametrallamientos contra unos blancos flotantes que se hacían con unas siluetas que simulaban ser los barcos enemigos. Estos blancos eran bastante falsos y los pilotos los calificaban de “aburridos”.  El 30 de junio, mientras un escuadrón de los Curtiss practicaba, vieron a la pequeña isla y les pareció más real que los blancos flotantes y pensando que era una  isla desierta procedieron a bombardearla.  En la isla se encontraba la dotación venezolana de la Batería de Costas Nro. 5 que fue sorprendida por el feroz ataque de los bombarderos en picada norteamericanos.  Lo que pasó exactamente es  un misterio. Lo poco que se sabe es que los pilotos norteamericanos dijeron que ignoraban que la isla estaba habitada.  Hay versiones que dicen que entre los soldados venezolanos hubo bajas, pero los historiadores e investigadores no han podido encontrar los archivos que confirmen tal cosa. Se sabe que existió un expediente en el Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano sobre las protestas formuladas por nuestra cancillería, en contra del bombardeo contra nuestro territorio, pero no  ha sido localizado por los investigadores históricos, entre ellos Ramón Rivero Blanco, el investigador más acucioso de la historia naval venezolana.  También hay versiones de que los servidores de las ametralladoras antiaéreas habían contestado el fuego y que uno de los aviones norteamericanos habría sido derribado, pero esto tampoco está corroborado.  Por lo menos en los registros de las naves norteamericanas desaparecidas sobre territorio venezolano, no hay ninguna nave siniestrada ese dia. De lo que no cabe duda es de que efectivamente la isla de Patos fue bombardeada por los aviones norteamericanos.  Esta es la única vez que durante la segunda guerra mundial nuestro territorio fue atacado y paradójicamente, el ataque fue ejecutado por fuerzas amigas o aliadas. Cosas de la guerra.
Un bombardero en picada Curtiss SB2C Helldriver, lanzando una de sus bombas




El portaviones USS HANCOCK surtiendo de combustible a un destructor escolta.

Una pareja de bombarderos en picado Curtiss SB2C Helldriver,  semenantes a los que bombardearon la isla de Patos.

FUENTES:
Hernández González, Carlos E. “VENEZUELA EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL. GOLFO DE PARIA: DEFENSA CONJUNTA Y PUNTO DE DESENCUENTRO” Revista Mañongo. Universidad de Carabobo. Nro. 41. Vol XXI. Julio-Diciembre 2013
Nieves Croes, Francisco Javier “LA DEFENSA DE COSTAS EN VENEZUELA”  Revista Mañongo. Universidad de Carabobo. Nro. 41. Vol XXI. Julio-Diciembre 2013
Océano. “ENCICLOPEDIA OCEANO DE VENEZUELA”. Océano Grupo Editorial, S.A. Barcelona, España 2001
Rivas Rivas, José. “HISTORIA GRÁFICA DE VENEZUELA.  EL GOBIERNO DE MEDINA ANGARITA 1941-1945” Tomo II, Centro Editor C.A. Caracas 1989



jueves, 8 de agosto de 2019

II GUERRA MUNDIAL: PELEAD E PERROS EN LA ISLA LA BLANQUILLA


PELEA DE PERROS EN ISLA LA BLANQUILLA.
Por
Luis Heraclio Medina C.

En unas fechas de agosto como estas, pero de 1943 ocurrió en las inmediaciones de la isla venezolana de La Blanquilla uno de los combates más violentos y épicos de la segunda guerra mundial: la caza del submarino U-615.
Desde mediados de 1943 este sumergible se encontraba realizando ataques en contra de los buques aliados en aguas del Caribe. Incursionó en el Golfo de Paria y bordeó toda la costa venezolana sin encontrar ninguna presa.  El 28  de julio, a pocas milla al norte del estado Falcón hundió al buque tanque “Rosalía” que venía del Lago de Maracaibo con su contenido de hidrocarburos.
El "Rosalía" hundido a finales de Julio por el U-615
El 29 de julio empezó la batalla cuando un bombardero norteamericano B-18 localizó al sumergible y atacó sin resultado.
El 31 de julio lo vuelven a localizar y nuevamente fallan en el blanco y el submarino se sumerge y se le pierde la pista.
El 1ero de Agosto un bombardero B-24 basado en Curazao lo localiza y le lanza varias bombas, con el mismo resultado: el submarino escapa.
 Finalmente el 6 de agosto el submarino alemán U-615 es definitivamente localizado por aeronaves norteamericanas y se traban en una lucha que durará varios días.  Es el combate más largo contra un solo buque registrado en la segunda guerra mundial.
La madrugada de ese  día un avión PBM-3S Mariner P-6 localizó al submarino en la superficie y luego de lanzar unas bengalas para iluminar la escena atacó con dos bombas a la nave alemana que explotaron fallando el blanco, luego el avión atacante volvió sobre el buque, fallando nuevamente.  El submarino se sumergió y el avión lo perdió de vista.  Al rato llegó un buque de la marina norteamericana y al divisar el periscopio del submarino atacó  con cargas de profundidad.
Avión Mariner
Era la primera vez que un submarino enemigo estaba perfectamente ubicado en aguas del Caribe y todas las fuerzas aliadas de la zona se empeñaron en darle caza.  En Chaguaramas, Trinidad, estaba la base de buques antisubmarinos más grande de Estados Unidos y otras ubicadas en Panamá y las islas del Caribe incorporaron sus aviones y barcos a la lucha.
Más tarde, en la mañana, el sumergible tuvo que emerger para recargar las baterías y tomar aire fresco.  Poco después del mediodía el submarino, ya iniciando la inmersión  fue localizado por un avión Mariner norteamericano, que le lanzó cuatro cargas de profundidad que explotaron muy cerca del submarino, que se sumergió rápidamente para evitar ser destruido, pero las cargas de profundidad  le causaron severos daños, habían averiado el casco y los motores estaban fallando. En vista de que el submarino estaba haciendo agua, al capitán no le quedó más remedio que emerger.  Al salir  a la superficie fue inmediatamente visto por el avión Mariner, quien informó la posición a la base de Chaguaramas e inmediatamente reinició el ataque.
A su vez, el capitán del sumergible, ordenó a los artilleros de su buque tomar posiciones de combate en sus cañones antiaéreos y ametralladoras.
Cuando el avión entró en picada para lanzar sus bombas y ultimar al submarino recibió una andanada de metralla mortal, cayendo al mar y explotando.
Foto tomada desde uno de los bombarderos del momento en que el U-615 es atacado.
Unas cuatro horas más tarde llegó al lugar otro avión Mariner y empezó a ametrallarlo. Los artilleros del sumergible esperaron a que el avión atacante estuviera a tan solo unos trescientos metros para responder el fuego que impactó de lleno en el Mariner, arrancando pequeñas partes de un ala y produciendo un incendio, pero el avión lanzó cuatro cargas de profundidad que causaron más daños en el sumergible.  El timón se dañó y puso al buque a dar vueltas en círculo, mientras los marineros desesperadamente utilizaban las bombas de achique para evitar que el buque terminara de hundirse.
Una hora más tarde llegó otro avión norteamericano, esta vez un Ventura VP2 Harpoon, que lanzó cuatro poderosas bombas, que explotaron muy cerca del submarino y lo hicieron hundirse momentáneamente y lanzaron a los artilleros al agua, pero rápidamente regresaron al barco que increíblemente emergió.
A las seis de la tarde, llega un tercer avión, otro Mariner, a incorporarse al combate.  El submarino está completamente dañado, las bombas de achique no funcionan, los motores tampoco. Lo único que queda es la férrea voluntad de sus marineros y las ametralladoras y los cañones antiaéreos.

El recién llegado Mariner entra en picada en contra del submarino para dar el toque definitivo, pero recibe una andanada de plomo y fuego, matando al piloto, destruyendo el radar del avión y dañando el piloto automático.
Casi a las siete de la noche, llega otro avión Mariner a sumarse a la pelea. Al atacar, recibe una ráfaga de balas, que lo avería y lo obliga a retirarse inmediatamente a su base.
Ya de noche, se incorpora a la lucha un bombardero B-18, mas tarde llega también un dirigible de observación  K68. Pero entre la lluvia y la oscuridad de la noche, se perdió de vista el submarino. Había pasado tanto tiempo en la persecución que el dirigible K68 se quedó sin combustible suficiente para regresar a su base y tuvo que aterrizar de emergencia en La Blanquilla, pero los fuertes vientos de la tormenta desgarraron sus lonas e hicieron pedazos el dirigible.

Al quedarse sin combustible los aviones que estaban en el combate tuvieron que ser relevados por otro Mariner y regresaron a sus bases a curar a los numerosos heridos de las tripulaciones y reparar a sus naves de los tiros recibidos.
El capitán Kapitzky, del U-615
Mientras tanto, el submarino, que había sido atacado por siete aviones distintos, se había quedado sin municiones, los motores estaban paralizados, los timones se encontraban dañados, el casco estaba agujereado.  Su capitán Kapitzky, había sido gravemente herido por las balas de los bombarderos. Ya no había cómo luchar.  Era la madrugada del 7 de agosto. A lo lejos se divisaba una columna de humo de un barco que se acercaba.   El oficial al mando ordenó permitir que entrara el agua al submarino.  A las cinco de la mañana las aguas de lo más profundo del Caribe venezolano se tragaron por última vez al U-615.  Cuarenta y tres tripulantes que sobrevivieron fueron rescatados por el destructor norteamericano que llegaba desde lo lejos.  El capitán Kapitzky y otros tres tripulantes habían muerto en el combate.

En los archivos norteamericanos y de las declaraciones de los sobrevivientes del U-615, quedaron pormenorizados detalles de este combate. Incluso algunas fotografías que tomaron los tripulantes de los aviones atacantes. Un hecho ocurrido en frente a nuestras costas que pocos conocen.

La tripulación del U-615, rescatados luego del hundimiento de su submarino






miércoles, 28 de marzo de 2018

LAS TROPAS YANKEES EN VENEZUELA (1942/1944)



  LAS TROPAS DEL YANKEES EN VENEZUELA (1.942/1.944)
Este mes de marzo pasado se cumplieron 76 años de la llegada de un pequeño contingente de  tropas del ejército norteamericano (U.S. ARMY) a tierras venezolanas en tiempos de la segunda guerra mundial.  Es uno de esos episodios de nuestra historia que son poco conocidos o hasta ocultos, quizás porque no le han dado importancia, porque existen pocos registros o hasta por un exacerbado orgullo nacionalista los historiadores han desconocido esta historia. 
LOS ANTECEDENTES
La serie de ataques de los submarinos alemanes en febrero 1942 a la flota petrolera que llevaba nuestro hidrocarburo desde los pozos del lago de Maracaibo a las refinerías de Aruba, Curazao y Trinidad originó una interrupción abrupta del tráfico de los tanqueros por las aguas de nuestro Mar Caribe poniendo en serio peligro el abastecimiento de combustible para el esfuerzo bélico aliado.  Por un mes aproximadamente no partieron los buques tanqueros cargados con su precioso líquido negro a las refinerías de las islas del Caribe, pues existía el fundado temor de que se corriera con la misma suerte que la decena de tanqueros hundidos por los submarinos frente a las costas de Zulia, Falcón y el oriente venezolano los días de febrero de 1.942, cuando fueron echados a pique el Monagas, El Tía Juana, el Pedernales, el Ramona, el San Nicolás, entre otras víctimas de los torpedos, con la muerte de varios marineros venezolanos. El temor al ataque de los submarinos alemanes en nuestras costas fue tan grande que hasta se suspendió la simple navegación costanera.
Un soldado norteamericano al pié del busto de el Libertador, en alguna
plaza Bolívar de Venezuela
Esto produjo una rápida decisión de los mandos norteamericanos de proteger las costas suramericanas de cualquier intento de incursión de fuerzas navales del eje (Alemania, Japón o Italia) , para lo cual se reforzaron ese mismo año de 1.942  las bases de Panamá y Puerto Rico y se incorporaron tropas norteamericanas a las bases que tenían  Inglaterra  y Holanda en Trinidad y Las Antillas Neerlandesas (Curazao, Aruba y Bonaire). Igualmente se construyeron un extraordinario número de aeródromos en Puerto Rico, Trinidad y Panamá para tratar de cubrir la zona del Caribe.  Asimismo se trató con los gobiernos amigos de Chile, Perú y Venezuela el establecimiento en los respectivos países de Baterías de Defensa Costera del ejército norteamericano para garantizar la protección de las rutas navales costaneras.  Estos desplazamientos no eran algo improvisado: desde principios de la década de los 40 los cuadros militares norteamericanos habían estudiado la importancia estratégica del eje golfo de Venezuela-Antillas Holandesas – Trinidad y su importancia con la navegación del cercano Canal de Panamá y antes de la incursión de los submarinos alemanes, y ya en 1.941 los norteamericanos habían elaborado un plan de acción en esta zona en caso de que los EE. UU. entraran en guerra: el “Rainbow 5” (Plan Arcoiris 5), el cual fue puesto en práctica a partir del 12 de diciembre de 1.941, es decir, inmediatamente después del ataque japonés  a Pearl Harbour, con lo que EE.UU entraba en la guerra.
Soldados norteamericanos a bordo de un Jeep con la placa del "Ejército de Venezuela"
EL CASO DE VENEZUELA.
Por razones de normas constitucionales, Venezuela no permite el establecimiento de fuerzas militares de otros países en su territorio, ni siquiera para coadyuvar en su defensa territorial, como sí lo permiten países mucho más poderosos que el nuestro, como por ejemplo España, Turquía, Inglaterra, Arabia Saudita, donde funcionan bases militares norteamericanas, para sólo mencionar algunos, donde privan más razones de orden práctico, que meros principios enunciativos nacionalistas. 
Es de notar que para Venezuela esta defensa ha sido más declarativa que de verdadero ejercicio, especialmente en tiempos de la segunda guerra mundial cuando los submarinos alemanes operaron casi a su libre albedrío por nuestras aguas, igualmente buques franceses, norteamericanos e ingleses, y aviones y dirigibles de los aliados, que sin pedir permiso transitaban a su libre voluntad por nuestros espacios aéreos y marítimos.  Venezuela no tenía los medios materiales para ejercer debidamente su soberanía, pero una vez evidenciada la amenaza de la marina alemana, no le quedó más remedio al gobierno del gral.  Isaías Medina Angarita que flexibilizar su posición y permitir la entrada de las tropas del ejército norteamericano bajo la figura de “instructores”, así como también el uso de ciertos aeropuertos por la aviación de los países aliados.
Cañón de 155mm de la "Velum Force" en algún lugar de la costa venezolana. 

LA “VELL


UM FORCE” O FURZA VENEZUELA
Es así entonces que se busca un mecanismo para poder instalar en las costas venezolanas unas fuerzas defensivas artilladas norteamericanas y por medio de una ley norteamericana conocida como “Ley de Préstamos y Arriendos” se logra que los Estados Unidos “transfiera” a Venezuela un conjunto de baterías costeras, las cuales deben venir, en principio con su dotación de tropas, que a los meros efectos legales y para no violar la constitución, llegarían como “instructores”.   Los norteamericanos han sido del criterio que los ejércitos de los países suramericanos han sido mas una fuerza de mantenimiento del orden interno que una verdadera fuerza militar capaz de ejecutar una defensa ante un enemigo extranjero, por eso son reacios a dejar inmediatamente en manos del ejército nacional los equipos bélicos a transferir.
Un soldado norteamericano en la Plaza Bolívar
de Barcelona
Es así que se activa la “Fuerza Venezuela”, conocida el nombre código en los archivos norteamericanos como “Velum Force” la cual se traslada a nuestro país en abril de 1.942 y establece su cuartel general en Puerto La Cruz, y con competencia sobre las costas de Venezuela, Aruba y Curazao.  Para cumplir esta misión se comisiona al Regimiento 56 de Artillería Costera, acantonado en California, en el fuerte Cronkhite, Condado de Marin.  Se trasladan a Venezuela las baterías C y D compuestas por cañones de 155mm, ametralladoras .50, ametralladoras browning 12,7mm, faros, elementos de óptica, etc. Una de las baterías se instala en Puerto La Cruz, Edo. Anzoátegui y la otra en Las Piedras, Edo. Falcón.  Con ellas vienen unos trescientos soldados norteamericanos, entre oficiales y tropa,  que protegen nuestras costas de cualquier ataque externo y entrenan a las tropas del ejército venezolano.   Más tarde, en Junio llega una tercera batería, que se instala en la Isla de Patos y tiene como misión defender el tráfico marítimo en el Golfo de Paria.  Todas estas tropas estaban bajo el mando directo de los agregados militares de Estados Unidos en la embajada en Venezuela.  Existen pruebas fotográficas de que los soldados norteamericanos recorrieron varias partes de nuestro país, quizás hasta realizando labores de inteligencia.  En marzo de 1943, dos de las baterías fueron trasladadas a Aruba y Curazao respectivamente.   El 26 de Junio de 1.944 el resto de las tropas norteamericanas abandonan definitivamente nuestro país, sin haber entrado en combate, ya que ninguna nave jamás intentó algún ataque a tierra firme venezolana, por lo que se tiene conocimiento.  Sus compañeros destacados en Aruba y Curazao si tuvieron oportunidad de accionar sus armas ya que las incursiones de submarinos se repitieron en algunas oportunidades en contra de las islas. Posteriormente estas unidades abandonaron el Caribe y fueron renombradas como “Batería de Artillería de Campo Nro. 767”, equipadas ahora con cañones de 105mm y adscrita al ejército del gral.  Patton, y participaron activamente en la campaña de Europa.  Así fue como vinieron a Venezuela los soldados norteamericanos a ayudarnos a defender nuestras costas de un agresor extranjero.
Sirviente de una de las ametralladoras en la costa venezolana.
EPILOGO
En nuestro país quedaron varias de las baterías norteamericanas, transferidas a nuestro ejército en enero de 1.943, como se dijo anteriormente. Una de ellas estaba acantonada en la Isla de Patos, entre el Golfo de Paria y Trinidad, donde ocurrió un curioso incidente: Un escuadrón de aviones norteamericanos, que se encontraban en el Caribe en labores de entrenamiento y práctica de bombardeo aire/mar.  Estuvieron utilizando blancos ficticios en alta mar, pero al ver esa pequeña isla, aparentemente desierta, por desconocimiento bombardearon la isla, donde se encontraba destacada la batería, ahora sostenida por tropas venezolanas.  No quedaron registros sobre los posibles daños personales en tierra, ni tampoco se conoce si hubo respuesta de fuego antiaéreo de las ametralladoras .50 o 12,7 browining en contra de los bombarderos.  Lo cierto es que no se tiene conocimiento de derribo de ningún avión por parte de la defensa de la isla.  Este episodio de “fuego amigo” habría originado una nota de protesta de la cancillería venezolana a las autoridades norteamericanas, pero los investigadores históricos no han podido encontrar los archivos correspondientes en nuestra cancillería.
Un soldado norteamericano junto a su enorme cañon de 155mm en las costas venezolanas.
PARA LEER MAS:
Hernández González, Carlos E. “Venezuela en la Segunda Guerr a Mundial Golfo de Paria: Defensa conjunta y punto de Desencuentro”
MAÑONGO.  Revista Semestral de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad de Carabobo.  Nro. 41.  Vol XXI.  Julio/Diciembre 2013. Valencia. Venezuela.


Gaines C. William. “Coast Artillery Organizational History, 1917-1950 Part I, Coast Artillery Regiments 1-196.  The Coast Defense Journal”.  Disponible en la web: http://cdsg.org/wp-content/uploads/pdfs/FORTS/CACunits/CACreg1.pdf

Vasquez,  Cesar A. “A History of the United States Caribbean Defense
Command (1941-1947)”Florida International University, Disponible en la web: http://digitalcommons.fiu.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=3672&context=etd









miércoles, 15 de febrero de 2017

16 de FEBRERO 1942: SUBMARINOS NAZIS ATACAN EN VENEZUELA


 

 16 de FEBRERO 1942: SUBMARINOS NAZIS ATACAN EN VENEZUELA
por Luis Heraclio Medina Canelón
Hace 75 años la segunda guerra mundial rasgó con su zarpazo mortal las costas del Caribe venezolano.  La madrugada del 16 de febrero un grupo de submarinos alemanes (U-boot) incursionó desde la boca del Lago de Maracaibo hasta las costas de Trinidad, hundiendo buques  y cañoneando instalaciones estratégicas en Aruba.  
En esos momentos ya la guerra se encontraba en su pleno desarrollo y se combatía en prácticamente todo el mundo.  Venezuela no era un país beligerante, pero por ser el mayor exportador de petróleo del mundo y el principal surtidor de crudo de Estados Unidos e Inglaterra nuestras exportaciones de petróleo eran un objetivo estratégico para los bandos en conflicto. En ese sentido, el alto mando de la marina de guerra alemana (Kriegsmarine) ordena una incursión de submarinos, operación conocida como “Neuland” (Nueva Tierra), mediante la cual se envían a por lo menos cinco submarinos (U-156, U-67, U-502, U-50, U-161) a interceptar a los buques tanqueros que salían desde los pozos petroleros del Lago de Maracaibo hacia las refinerías de Aruba, Curazao y Trinidad.
LOS LOBOS AL ASECHO.
Ell U-502 inició los ataques, hundiendo al "Monagas" entre otros. 
La madrugada del 16 de Febrero empezó la cacería, en pleno Golfo de Venezuela,  frente a punta Macolla, Estado Falcón: Un convoy de pequeños tanqueros de la llamada “flota mosquito” se dirigían desde el Lago de Maracaibo hacia las refinerías de Aruba y Curazao: A la cabeza de la columna iba el tanquero venezolano “Monagas”, propiedad de la Mene Grande Oil Company, al mando del capitán margariteño Luis Marcano; seguido por el “Tía Juana” y “Pedernales”, ambos de la Lago Petroleum Corporation; “Rafaela”, de la Shell Caribbean Petroleum; “San Nicolás” y “Oranjestad” de la Lago Oil & Transport Company de Aruba, seguidos por el resto de los buques-tanques que formaban este convoy. Los ataques los inició el U­- 502  torpedeando primero al  “Tia Juana” de la Lago Petroleum Comany  .  Luego siguieron el el “Monagas”, así como el “San Nicolás”, y el “Oranjestad”. 
El "Oranjestad" y el "Pedernales", ambos torpedeados la fatídica madrugada.

Al ver a los primeros buques en llamas de los buques del convoy emprendió veloz retirada. Cinco tanqueros que le seguían de cerca se desviaron hacia Aruba, mientras que los otros enrumbaron hacia las costas venezolanas para escapar del ataque de los submarinos. El “Pedernales”, propiedad de la Lago,  por su parte fue partido por la mitad por la explosión de un torpedo y quedó  encallado mientras se incendiaba.  Las llamas que consumían a estos buques eran visibles desde Carirubana y otras poblaciones de la península lo que hizo que los habitantes se retiraran de las costas.
El tanquero "Pedernales" partido a la mitad por la explosión del torpedo.
 Los sobrevivientes fueron rescatados por otros tanqueros, entre ellos el “Ramona” que milagrosamente se salvó de los torpedos alemanes.  Esa madrugada murieron algo más de cincuenta marineros, algunos de ellos venezolanos. De el “Monagas” se recuerda a  al timonel de guarida, Pedro Tenía (o Tenis), el capitán Walter Buschell (inglés),  Lázaro Léydenz y Lázaro Colina (marineros).  De los 20 tripulantes venezolanos 17 fueron salvados y llevados al puerto de Las Piedras. Todavía a las once de la mañana estaba ardiendo el Monagas, según avisaron aviones norteamericanos que trataban de descubrir a los submarinos. También llegaron a Maracaibo en el vapor Ramona: nueve náufragos del Tia Juana y trece del San Nicolás.  Horas más tarde el cañonero venezolano “Urdaneta” recorrió la zona buscando algún náufrago. La tripulación del Monagas estaba integrada por múltiples nacionalidades: 19 venezolanos, 3 noruegos, 3 ingleses, 3 chinos y 2 griegos. Venezolanos: Luis Marcano, Nolasco Zea, Melecio Machado, Eugenio Aldama, Casimiro Mata, José Asunción Rodriguez, Pedro Tenía, Nicolás Gutierrez, Vicente Coello, Lázaro Colina (quien según testigos murió golpeado por la propela al caer de la  popa), Lázaro Leydenz, Manuel Padilla, Juan Colina, Fidel Fainetes, José Colina, Antonio Zavala, Miguel Silva, Pablo Cañas, Etanislao Marval y Francisco Marval.  Ingleses: Walter J. Buschell, Arthur Francis y George Davidson.  Noruegos: Oskar Aanensen, Ingvard Loland y Erlin Baadsen.  Griegos: Aristides Samoilis y Elías Papaionnou.  Chinos: José Mac, Kong Pow y Chong Leang.
Dos de los sobrevivientes del ataque; William van Putten del "Pedernales" y el margariteño Ermecio Semeler del "Tia Juana"

EL ATAQUE A LA REFINERÍA
Mientras los tanqueros eran atacados por el U-502, el U-156 por su parte, desde la superficie cañoneaba la refinería de la Standard en Curazao, luego le lanzó varios torpedos al tanquero “Arkansas” pero no le hizo mayor daño.  Al día siguiente uno de los torpedos apareció en una playa de la isla y varios explosivistas holandeses trataron de desactivarlo con la mala suerte que el artefacto explotó matando a cuatro de ellos.
A todas estas el U-67 en las inmediaciones de Curazao atacó al “Rafaela” averiándolo, el cual se hundió posteriormente.
Otro submarino hundió el "Buarque", de Brasil, que había salido de La Guaira; hubo (37) sobrevivientes, entre ellos siete (07) venezolanos.
El 19 de febrero, cerca de Trinidad; fue hundido un barco noruego, "Scotish Star", de (7.324) toneladas. Hubo 39 tripulantes muertos.
Las llamas de los buques se podían divisar desde Carirubana y Aruba.

Posteriormente, en marzo, el U-502 hundió al “Jn Pew”, al “Sun” (norteamericanos) y al “Thalia” (panameño) al norte de la península de Paraguaná.  Luego, en junio,este mismo submarino al noreste de Cabo Blanco (Venezuela) hundió al “Bruselas” (belga) y al “Franklin K. Lane” (norteamericano).
Uno de los tantos tanqueros hundidos en el Caribe.
 EL EFECTO DEL ATAQUE
Inmediatamente después del hundimiento de los tanqueros cundió en pánico en la marinería de la “flota mosquito”, nombre que recibían los pequeños tanqueros que podían pasar por la barra del lago con su precioso cargamento negro hacia las islas y las tripulaciones se negaron a zarpar hasta tanto no se sintieran más seguras en el mar. Es de notar que muchas del as víctimas de la incursión eran vecinos de pueblos de Zulia y Falcón (Maracaibo, Punto Fijo, Cumarebo, Los Taques, Adícora, Carirubana, por lo que las tripulaciones que conocieron del infortunio de sus compañeros tenían lógicas razones para sentir temor.  Gran cantidad de buques tanqueros repletos de petróleo permanecieron en el lago, sin atreverse a salir, quedando entonces paralizada la exportación de nuestro crudo.
Igualmente, la inesperada incursión de los U-boots, causó sorpresa en los mandos militares estadounidense y británico, que pensaban que los submarinos alemanes no tenían la autonomía suficiente para operar en el Caribe, este fue el primer ataque alemán en el hemisferio occidental, que infundió el temor de la interrupción del suministro petrolero, lo cual fue manifestado por las representaciones diplomáticas en Caracas, quienes pidieron a las autoridades venezolanas mayor libertad de acción de las unidades anglonorteamericanas contra los submarinos alemanes en las aguas y cielos territoriales venezolanos, a lo que el gobierno nacional daba muchas evasivas alegando razones de soberanía nacional. Finalmente se logró, mediante algunos suberfugios legales, tales como la norteamericana “ley de préstamos y arriendos” que  Estados Unidos le adjudicara a Venezuela cuatro (04) patrulleros con detectores acústicos que fueron usados hasta el final de la guerra y que fueran reacondicionados los cañoneros “Urdaneta” y “Soublette” para realizar guerra antisubmarina.  También se aceptó el establecimiento por un tiempo en territorio venezolano de una unidad de la “Artillería de Costas” norteamericana con el pretexto de que venían a entrenar al personal venezolano.
El cañonero venezolano "Urdaneta"
Luego del suceso el Gobierno Nacional presidido por el general Isaías Medina Angarita envió una nota de protesta por medio de la delegación diplomática en Berna, sin embargo, el gobierno alemán no la recibió. Venezuela había roto las relaciones desde Diciembre con Alemania, Japón e Italia.   Estos  hechos trajeron como consecuencia algunas acciones diplomáticas como el congelamiento de los bienes de ciudadanos alemanes radicados en Venezuela, al mismo tiempo, el gobierno restringió las actividades económicas de estos grupos dentro de las fronteras del país.  Se logró, por medio de investigaciones detener por lo menos a 800 ciudadanos de nacionalidad alemana que presuntamente tenían actividades de apoyo al partido Nazi, los mismos fueron confinados en Lara y Trujillo, aunque nadie fue juzgado por los tribunales. Por otro lado se clausuró el Colegio Alemán de Caracas luego de ser comprobado que tenían actividades pro-nazis.

En la portada de "LIFE", luego del ataque: "AHORA LOS EE.UU. DEBEN LUCHAR POR SU VIDA."Soldados holandeses y norteamericanos examinan uno de los torpedos no detonados lanzados la madrugada del 16.

Progresivamente las fuerzas norteamericanas fueron tomando posiciones estratégicas a lo largo y ancho de la ruta de la “flota mosquito”, es decir frente al Caribe venezolano, con gran cantidad de bases el eje Canal de Panamá-Antillas Holandesas-Trinidad, donde sustituyeron a los pequeños batallones holandeses e ingleses con miles  de tropas frescas, barcos y aviones,  y construyeron gran cantidad de aeródromos, cuarteles y hospitales militares, lo que no se les permitía en Venezuela, lo que les aseguró el control militar del área, enervando cada vez más las incursiones de los submarinos hasta que en 1.944 ya casi no se produjeron ataques a los convoyes. 
VIDEOS:
El siguiente video es un film depropaganda de la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine) que trata sobre la operación Neuland y su incursión en aguas caribeñas.
Y este otro video es la contrapartida:  la versión de un noticiero norteamericano del ataque: