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lunes, 27 de marzo de 2017

EL ASEDIO DE VALENCIA Y LA HEROINA OLVIDADA ANGELA LAMAS



EL ASEDIO DE VALENCIA Y ANGELA LAMAS (la heroína olvidada).
En estos días se conmemoran los 203 años del asedio de Valencia, ocurrido entre el 28 de marzo y el 4 de abril de 1.814.
De este episodio es muy famosa la  orden que le dio Bolívar a Urdaneta: "DEFENDEREIS VALENCIA HASTA MORIR”. Pero generalmente hasta allí llega el conocimiento común de esta página de la historia; hasta los valencianos desconocemos los pormenores y los protagonistas, aparte del ya mencionado general Rafael Urdaneta. 
Antes que todo debemos aclarar que durante la guerra de independencia Valencia sufrió dos asedios distintos, con protagonistas diversos y también con resultados diferentes.  Ambos fueron en el año de 1.814, el primero fue el que comentaremos ahora.  El otro, conocido por sus trágicos resultados será tema de otro momento.

URDANETA EN VALENCIA
Tengo la fortuna de haber encontrado en la vieja biblioteca familiar un libro editado por el gobierno nacional en el año de 1.888, amarillento y con las hojas quebradizas, titulado "MEMORIAS DEL GENERAL RAFAEL URDANETA", en el que el protagonista y testigo de excepción de los hechos nos cuenta los detalles particulares del suceso.  Este libro fundamental para el estudio de nuestra historia se puede encontrar en la web, pero aparentemente no ha sido reeditado en casi 130 años.  Es una verdadera rareza bibliográfica.

En el año de 1.814 Bolívar había decretado la guerra a muerte y se produjeron gran cantidad de combates, unos a favor de los republicanos y otros donde resultaron victoriosos los realistas, se puede decir que a la victoria de un bando seguía su derrota en un combate siguiente, ninguno de los contendores presentaba una clara supremacía sobre el otro. 
A todas estas los patriotas habían dispuesto en Valencia el depósito de su parque de armas y otros implementos de guerra, lo que hacía nuestra ciudad de vital importancia para el esfuerzo de la guerra.
La bandera de guerra a muerte fue la bandera de Venezuela desde el momento en que el Libertador dictó su Decreto de Guerra a Muerte en 1.813.  Posiblemente sea la única bandera diseñada por Simón Bolívar.  

Urdaneta, que con un pequeño contingente se encontraba sitiado en una situación desventajosa y peligrosa en San Carlos, logra burlar a los sitiadores y escapar hasta Valencia, vía Macapo y Chirgua, recorriendo montañas y senderos poco transitados para evitar a las guerrillas realistas. A todas estas Bolívar también se encuentra rodeado, en San Mateo por las fuerzas de Bóves, que rodean a los patriotas por todo el centro.  Al enterarse de que Urdaneta se encuentra en Valencia, pero perseguido por las fuerzas monárquicas comandadas por el coronel Ceballos, gobernador de Coro, es cuando le da la recordada orden:
"Defienda usted Valencia hasta morir, porque en Valencia están todos los elementos de guerra, si se pierde Valencia, se pierde la República."
Urdaneta trajo apenas 280 hombres para defender la ciudad, además tiene la carga de dos hospitales que trajo con gran cantidad de heridos y enfermos que vinieron con él desde San Carlos.  En Valencia había también unos 180 combatientes.  Con tan exigua fuerza al general zuliano no le queda más remedio que organizar la defensa en el centro de la ciudad, fortificándola con fosos, trincheras y parapetos en las esquinas del centro y colocando varios cañones en los lugares estratégicos, y en las partes más exteriores se organizó una fuerza móvil de guerrillas que protegería las casas de las familias más alejadas del centro.
Urdaneta ordenó levantar barricadas, parapetos y trincheras alrededor del centro de la ciudad.

Ahora bien, como se ha dicho, en la ciudad estaba el gran almacén de armas y municiones, por lo que no faltaban los pertrechos,  pero la enorme carencia era de medios de subsistencia: no había comida, la guerra había acabado con todo el ganado a leguas a la redonda y en cuanto al agua, el río Cabriales, fuente de provisión del vital líquido,  quedaba fuera de los límites de la ciudad, en una zona que sería dominada por las fuerzas realistas. Los vegetales, legumbres, granos, etc. venían de la zona del Lago de Valencia, que aunque en aquellos tiempos quedaba muy cerca, también estaba dominada por los realistas. Según cuenta el propio Urdaneta en sus "Memorias", no quedó más remedio que sacrificar a todos los burros y las mulas que había en la ciudad, para salarlos y alimentarse con los mismos mientras durara el asedio.  Otro autor dice que no quedó ni gato ni perro vivo en la ciudad, que también fueron parte de  la alimentación de la población que se quedó, porque muchos escaparon hacia Puerto Cabello.

VALENCIA SITIADA
Los realistas, comandados por el gobernador de Coro, coronel José Ceballos, rodearon a Valencia por los cuatro costados con una fuerza de unos cuatro mil hombres, entre caballería e infantería. La ventaja numérica de los realistas era abrumadora:  Una relación de 4000 soldados de infantería y caballería contra unos 300 combatientes efectivos que tenían los patriotas. Una proporción de más de trece soldados realistas por cada patriota que defendía a Valencia.  Los batallones realistas eran el Granada, el Numancia y Sagunto (conformado casi exclusivamente por llaneros venezolanos de Barinas, Barquisimeto y Maracaibo) y una tropa de corianos realistas. Los otros comandantes monárquicos eran el coronel Sebastián de la Calzada,  el comandante Carlos Miguel Salomón, Reyes Vargas (un indio venezolano), Torrellas y el mulato Remigio Ramos.  Se envió un pliego a Urdaneta, exigiéndole la rendición de la ciudad y este, verbalmente les respondió a los emisarios de Ceballos que su respuesta la darían los cañones.  
Las tropas realistas que asediaban a Valencia estaban conformadas mayormente por venezolanos partidarios del rey, especialmente llaneros de Barinas, marabinos, barquisimetanos y corianos.

Por parte de los patriotas, aparte del general Urdaneta, otros nombres que no se mencionan en las lecturas tradicionales y que no debemos olvidar son el coronel Juan Escalona, gobernador militar de la ciudad, en cuyo honor hoy existe una calle en el centro de la ciudad, el coronel Taborda, jefe de artillería, el gral. Joaquín Ricaurte, neogranadino, a quien no se debe confundir con Antonio Ricaurte, el mártir de San Mateo, el cnel. Florencio Palacios, y el gobernador civil era el dr. Francisco Espejo, el capitán Espinosa, de caballería, el capitán Sanz, también muchos oficiales enfermos o heridos y otros convalecientes.
Juan Escalona y Joaquín Ricaurte, dos de los oficiales que defendieron a Valencia del asedio junto a Urdaneta.


Croquis del asedio: al final apenas se resistía en las trincheras alrededor de la Plaza Mayor.

Los ataques se iniciaron el día 28 de marzo, logrando los realistas que los patriotas se replegaran hasta sus trincheras en el centro, a unas pocas cuadras alrededor de la plaza mayor. Se empezó a sentir la falta de agua y se organizaban partidas que trataban de bajar hasta el río Cabriales, pero muchas veces resultaban muertos o tenían que retroceder. La situación era tan crítica que hasta escaseaban los envases para contener el agua porque muchos se perdieron en las incursiones hasta el río en búsqueda del líquido.  Por cinco días los realistas especialmente con su infantería coriana,  atacaron las defensas de la ciudad, imposibilitando la salida de nadie. Los defensores estaban exhaustos, sin agua y casi sin comida.  La situación era desesperada y no había como recibir noticias de algún apoyo exterior.  Urdaneta se reúne entonces con los oficiales y les ordena la última medida extrema:  que de producirse el asalto final, replegarse hasta el arsenal y hacerlo volar para evitar que caiga en manos del enemigo.
Los sitiados resistían heróicamente día y noche las embestidas de las tropas realistas que atacaban por los cuatro costados.

Para el sexto día (2 de abril) los realistas inician un ataque general, principalmente ahora por el batallón Granada que trata de tomar una de las calles defendidas por un cañón y 12 fusileros, desesperadamente se envían dos partidas de refuerzo que rompiendo las paredes de las casas contiguas pueden llegar al sitio y hacen replegar a los atacantes, lo que no impidió a los realistas llegar hasta el templo de San Francisco, donde robaron las joyas de la iglesia.  Al finalizar el día los realistas tienen que retirarse dejando el suelo regado de cadáveres.
Pero ya la situación era extrema, las bajas de los patriotas alcanzaban a más de la mitad de los combatientes y los que quedaban en pié estaban exhaustos por la sed. Urdaneta ordena hacer excavaciones en el suelo para tratar de encontrar agua, pero recordemos que el Cabriales está a un nivel mucho más bajo que el centro de la ciudad, por lo que si hubiere alguna fuente de agua seguramente estará a mucha profundidad. Al fin, un capitán de nombre Miguel Borrás logra hacer un pozo que parece empezar a filtrar, lo que trajo ánimo a los sitiados. Algunos vecinos, víctima de la desesperación optaron por beber los licores que quedaban en la ciudad, con las fatales consecuencias.  Otros trataron de buscar agua en el río, cayendo en poder de los monárquicos.
La mitad de las tropas patriotas cayeron heridos o muertos durante el asedio

Tarde en la noche del 3 de abril se presenta ante Urdaneta una mujer que le dice que desesperada había ido al río a beber agua, y había sido capturada por los españoles, de quienes pudo escapar en un descuido, pero que había visto llegar a Boves con unos 2000 hombres, pero que venía derrotado luego de enfrentar a Bolívar, quien lo perseguía.  Igualmente escuchó que  los realistas apurarían el asalto para la madrugada, antes de que pudiera llegar Bolívar a rescatar la ciudad. Sentimientos contrarios embargaron a los defensores; por un lado la alegría de saber la derrota de Boves y la proximidad de Bolívar, por la otra, la angustia del inminente ataque.  Esa misma noche empezó a brotar algo de agua de la excavación del capitán Borrás y algunos vecinos habían podido traer algunas botellas de agua del río. Amaneció por fin sin que se produjera el asalto y a eso de las siete de la mañana se observó que los realistas se formaban en la zona de El Morro y ordenadamente se fueron retirando hacia los lados de Bajos de Guataparo, en la vía de Tocuyito, mientras los asediados, ya entusiasmados los cañoneaban sin mayores resultados. Bolívar, que venía por Los Guayos, luego de atravesar el Lago de Valencia desde Guigue, envió a una emisaria (una india según recuerda en sus memorias Urdaneta) a informarle al general zuliano que ya se encontraban cerca y en la tarde ya estaban en la ciudad.
ANGELA LAMAS, LA HEROÍNA OLVIDADA
Angela Lamas, mencionada de manera excepcional por el general Rafael Urdaneta en sus "Memorias" por su importante actuación durante el asedio, en el que murió heróicamente. 

Al final, los patriotas tuvieron unos doscientos soldados muertos, entre quienes se encuentra el capitán Sanz. 
También murió una heroína civil, mencionada por el teniente Austria, citado a su vez por Urdaneta (Memorias pag. 95), la señora Ángela Lamas:
"...los horrores de aquel sitio, en el cual perdieron los independientes sobre 200 hombres, entre muertos y heridos, siendo de los primeros la señora Ángela Lamas, que junto con otras de su sexo prestó importantes servicios a los defensores de la plaza..."
No conocemos a ciencia cierta cuál fue la participación concreta de Ángela Lamas en los días del sitio de Valencia.  Quizás tomó las armas para combatir o quizás socorrió heridos y enfermos.  Lo cierto es que su actuar fue de tal magnitud que para Urdaneta sólo merecieron recordar con nombre y apellido a dos de las víctimas de esa jornada, y uno de ellos es esta mujer. Esta heroína civil valenciana de la guerra de independencia ha sido injustamente olvidada, como tantos personajes a quienes debemos reivindicar su justo lugar en nuestra historia.  Sirva este humilde recordatorio para iniciar el rescate de su memoria. 

jueves, 9 de marzo de 2017

CARMELO FERNÁNDEZ, LA CASA PÁEZ Y NUESTRA MONEDA.

CARMELO FERNÁNDEZ, LA CASA PÁEZ Y NUESTRA MONEDA

Por Luis Heraclio Medina Canelón.

Seguramente usted ha tenido en sus manos miles de veces un ejemplar de la obra más reproducida de Carmelo Fernández Páez y jamás había oído su nombre; pues irónicamente este polifacético pintor y militar venezolano es el más “reproducido” de todos nuestros artistas, ya que es el autor del perfil de el Libertador Simón Bolívar que aparece desde hace más de 140 años en nuestra moneda y poco se conoce de su historia.    Recientemente se conmemoraron 130 años de la desaparición física de Carmelo Fernández.  Pese a que fue un personaje muy vinculado a Valencia, poco se le recordó en esta ciudad y en general en el país entero de este polifacético compatriota: artista, educador, pintor, cartógrafo, muralista,  retratista, políglota y militar. 
El perfil de Bolívar,  realizado por Carmelo Fernández, quien lo conoció desde muy niño y es la imagen que (invertida) se encuentra en nuestra moneda ininterrumpidamente desde 1.873



¿Y QUIEN ERA CARMELO FERNÁNDEZ?
Carmelo Fortunato Fernández Páez nació en la bella población yaracuyana de Guama el 30 de junio de 1809, hijo de Luisa Páez, hermana del "Centauro del llano" José Antonio Páez y de José María Fernández, un ciudadano de origen español.   Por razones de la estrechez económica de su familia, su tío, el general Páez pide a su hermana que envíe al niño de doce años a vivir a Valencia, donde el héroe llanero se encontraba radicado y el muchacho viene a vivir a la conocida casona del general en la calle que lleva su nombre, en el centro de la ciudad, allí se encarga de su educación la mujer de Páez, Barbarita Nieves. 
Barbarita Nieves, la compañera sentimental de José Antonio Páez y quien estuvo a cargo de la educación del niño Carmelo.

Por su inmediata relación con Páez, tiene la oportunidad de conocer personalmente y muy de cerca, a los más importantes personajes de esos tiempos:  Bolívar, Urdaneta, Sucre, Soublette, etc. Desde muy pequeño el muchacho mostró sus aptitudes artísticas, por lo que la familia adoptiva lo colocó como aprendiz de los mejores artistas locales y recibió clases de pintura con varios reconocidos maestros en Venezuela, entre ellos Pedro Castillo, el abuelo materno de Arturo Michelena, con quien colaboró en la decoración de la casa Páez, en sus murales.  Casualmente muchos años más tarde  le tocó ser profesor de Francisco Arturo Michelena Castillo, el padre de  Arturo Michelena. En 1.823, es enviado por Páez a estudiar en Nueva York pintura, ingeniería y cartografía. 
El autor de este artículo junto a uno de los murales de la Casa Páez

En 1.827 regresa al país y en Puerto Cabello se incorpora al ejército, destacado en la Comandancia de Ingenieros de Puerto Cabello; fue destinado al segundo escuadrón de granaderos montados continuando al propio tiempo sus estudios de fortificaciones, arquitectura civil y militar y otras materias anexas.  Luego, en  1828 emprende su primer viaje a Bogotá, es asignado al batallón de Cazadores de Occidente y continúa el ejercicio militar en diversas posiciones. Se volvió a radicar en Valencia para 1.830, una vez separada Venezuela de la Gran Colombia, siendo su residencia una vez más, la casa Páez; vuelve a Nueva Granada, y en 1831, durante su permanencia en el pueblo de Soledad (Colombia), realiza retratos en miniatura. En Bogotá, mientras perteneció al escuadrón Húsares de Ayacucho formó parte de la Comisión Cartográfica y se le encomendó dibujar una gran carta geográfica del territorio; al año siguiente, fue destinado al Estado Mayor General del Ejército de Colombia en la sección de topografía. 


Casa principal de Cachirí y casa de Boyacá, acuarelas de Carmelo Fernández.

Una enorme cantidad de sus acuarelas, oleos y plumillas realizadas en este período son celosamente conservadas en los museos colombianos, donde se le tributa gran admiración. De regreso a Valencia, en 1833, Fernández se dedicó a realizar miniaturas, con las cuales obtuvo ingresos para su sustento hasta que se le nombró "oficial del relator de la corte superior del Centro". Permaneció en ese empleo hasta 1835; en el mes de agosto, emprende viaje a Caracas a causa de la Revolución de las Reformas que destituyó al presidente José María Vargas. Fernández se trasladó a París el 11 de julio de 1840, con el propósito de trabajar en la  la primera gran obra de geografía de nuestro país: el "Atlas físico y político de la República de Venezuela" de Agustín Codazzi. Fernández colaboró como dibujante y realizó la portada interior del Atlas diseñando una composición de motivos alegóricos y característicos de la flora, la fauna y el paisaje venezolano. En París también contribuyó como ilustrador en otra obra de gran importancia: “Resumen de la historia de Venezuela” de José María Baralt y Ramón Díaz, publicada en aquella ciudad en 1841.   Por si fuera poco, también ilustró la "Autobiografía" de su tío, el "Catire" Páez. 
Una de sus obras más importantes; la ilustración del "Atlas de Venezuela" de Codazzi.

Fue un innovador, pues introdujo en Venezuela nuevas tecnologías editoriales en materia de litografía en la prensa nacional, con la maquinaria más moderna que existía en la época, que se encargó de traer al país luego de alguno de sus viajes de estudio al exterior.
Como educador inicia en  Caracas su labor pedagógica, dictó la cátedra de dibujo en el Colegio de la Paz, y en el Colegio Roscio. Regentó la clase de dibujo en la Academia de Matemáticas, desde 1841 hasta 1848. En 1842, en el Colegio La Paz examina la clase de inglés  y dicta por breve tiempo la cátedra de geografía .
Debido a las varias inestabilidades políticas ocurridas en nuestro país, al ser derrocado Páez,  en 1.948 se refugió en la Nueva Granada, donde lo conquistó el amor de una bella neogranadina.  En el hermano país realizó también una extraordinaria labor de cartografía y de pintura artística, de la cual se conserva gran parte.  Simultáneamente con su trabajo artístico, también cumplía funciones militares para el gobierno, participando en varios combates.
El campamento de la comisión, acuarela de Fernández, en sus tiempos de cartógrafo por los paisajes colombianos.

En 1.842, con ocasión de la repatriación de los restos mortales del Libertador, el gobierno de Páez lo incluye en la comitiva que iría a Santa Marta a traer los restos mortales de Bolívar, y se convierte en uno de los primeros "reporteros gráficos" del país, pues lleva un pormenorizado registro gráfico en plumilla y acuarela de las honras fúnebres tributadas al Libertador.  Muchas de esas obras se perdieron, pero afortunadamente quedan unos cuantos testimonios gráficos hechos por Fernández de esos ceremoniales.
La quinta "San Pedro Alejandrino", última morada del Libertador, según acuerela de Fernández.

Después de estudiar en Francia, ya por los años 70, regresó a Venezuela y desempeñó el cargo de director del Instituto de Bellas Artes.  Durante ese tiempo realizó también importantes paisajes zulianos, donde vivió por el año de 1.870 trabajando como ingeniero, educador y retratista bajo el gobierno de Juvencio Pulgar.  Este gobierno le encargó el diseño de la nueva plaza Bolívar de Maracaibo,  para lo cual Fernández ordenó y diseñó el enrejado artístico en hierro forjado de la plaza, el cual estuvo encargado a una empresa de Alemania, para lo cual el artista viajó especialmente a Europa y trajo por barco tanto las rejas como las espectaculares puertas para la plaza, lo cual fue el orgullo de los marabinos por muchos años.
El soberbio diseño de la plaza Bolívar de Maracaibo, con su enrejado encargado a Alemania, una de las obras más notables de Carmelo Fernández.

Murió en Caracas el 9 de febrero de 1.887.
Sus restos reposan en el Panteón Nacional.  En 1.962 y por iniciativa de Rafael Ángel Canelón,  Presidente del Concejo Municipal del Distrito Sucre (Guama), se creó un liceo que lleva su nombre.  También en San Felipe  un museo le honra con su nombre.
Valencia, 9 de Marzo de 2017.
Museo Carmelo Fernández en San Felipe
Liceo Carmelo Fernández, en Guama.


Para leer más:        
http://vereda.ula.ve/wiki_artevenezolano/index.php/Fern%C3%A1ndez,_Carmelo
http://venelib-antao.blogspot.com/2012/08/primera-moneda-con-la-efigie-del_2339.html

http://www.monedasdevenezuela.net/articulos/el-perfil-de-bolivar-en-las-monedas-venezolanas/ 
Páez recibe la espada que le entrega la Nación, plumilla de Carmelo Fernándaez.


Acuarelas de Carmelo Fernández reflejaban su visión de topógrafo: Callejones de Ocaña y Cabuya sobre el Siravita.

miércoles, 15 de febrero de 2017

16 de FEBRERO 1942: SUBMARINOS NAZIS ATACAN EN VENEZUELA


 

 16 de FEBRERO 1942: SUBMARINOS NAZIS ATACAN EN VENEZUELA
por Luis Heraclio Medina Canelón
Hace 75 años la segunda guerra mundial rasgó con su zarpazo mortal las costas del Caribe venezolano.  La madrugada del 16 de febrero un grupo de submarinos alemanes (U-boot) incursionó desde la boca del Lago de Maracaibo hasta las costas de Trinidad, hundiendo buques  y cañoneando instalaciones estratégicas en Aruba.  
En esos momentos ya la guerra se encontraba en su pleno desarrollo y se combatía en prácticamente todo el mundo.  Venezuela no era un país beligerante, pero por ser el mayor exportador de petróleo del mundo y el principal surtidor de crudo de Estados Unidos e Inglaterra nuestras exportaciones de petróleo eran un objetivo estratégico para los bandos en conflicto. En ese sentido, el alto mando de la marina de guerra alemana (Kriegsmarine) ordena una incursión de submarinos, operación conocida como “Neuland” (Nueva Tierra), mediante la cual se envían a por lo menos cinco submarinos (U-156, U-67, U-502, U-50, U-161) a interceptar a los buques tanqueros que salían desde los pozos petroleros del Lago de Maracaibo hacia las refinerías de Aruba, Curazao y Trinidad.
LOS LOBOS AL ASECHO.
Ell U-502 inició los ataques, hundiendo al "Monagas" entre otros. 
La madrugada del 16 de Febrero empezó la cacería, en pleno Golfo de Venezuela,  frente a punta Macolla, Estado Falcón: Un convoy de pequeños tanqueros de la llamada “flota mosquito” se dirigían desde el Lago de Maracaibo hacia las refinerías de Aruba y Curazao: A la cabeza de la columna iba el tanquero venezolano Monagas, propiedad de la Mene Grande Oil Company, al mando del capitán margariteño Luis Marcano; seguido por el Tía Juana y Pedernales, ambos de la Lago Petroleum Corporation; Rafaela, de la Shell Caribbean Petroleum; San Nicolás y Oranjestad de la Lago Oil & Transport Company de Aruba, seguidos por el resto de los buques-tanques que formaban este convoy. Los ataques los inició el U­- 502  torpedeando primero al  “Tia Juana” de la Lago Petroleum Comany  .  Luego siguieron el el “Monagas”, así como el “San Nicolás”, y el “Oranjestad”. 
El "Oranjestad" y el "Pedernales", ambos torpedeados la fatídica madrugada.

Al ver a los primeros buques en llamas de los buques del convoy emprendió veloz retirada. Cinco tanqueros que le seguían de cerca se desviaron hacia Aruba, mientras que los otros enrumbaron hacia las costas venezolanas para escapar del ataque de los submarinos. El “Pedernales”, propiedad de la Lago,  por su parte fue partido por la mitad por la explosión de un torpedo y quedó  encallado mientras se incendiaba.  Las llamas que consumían a estos buques eran visibles desde Carirubana y otras poblaciones de la península lo que hizo que los habitantes se retiraran de las costas.
El tanquero "Pedernales" partido a la mitad por la explosión del torpedo.
 Los sobrevivientes fueron rescatados por otros tanqueros, entre ellos el “Ramona” que milagrosamente se salvó de los torpedos alemanes.  Esa madrugada murieron algo más de cincuenta marineros, algunos de ellos venezolanos. De el “Monagas” se recuerda a  al timonel de guarida, Pedro Tenía (o Tenis), el capitán Walter Buschell (inglés),  Lázaro Léydenz y Lázaro Colina (marineros).  De los 20 tripulantes venezolanos 17 fueron salvados y llevados al puerto de Las Piedras. Todavía a las once de la mañana estaba ardiendo el Monagas, según avisaron aviones norteamericanos que trataban de descubrir a los submarinos. También llegaron a Maracaibo en el vapor Ramona: nueve náufragos del Tia Juana y trece del San Nicolás.  Horas más tarde el cañonero venezolano “Urdaneta” recorrió la zona buscando algún náufrago. La tripulación del Monagas estaba integrada por múltiples nacionalidades: 19 venezolanos, 3 noruegos, 3 ingleses, 3 chinos y 2 griegos. Venezolanos: Luis Marcano, Nolasco Zea, Melecio Machado, Eugenio Aldama, Casimiro Mata, José Asunción Rodriguez, Pedro Tenía, Nicolás Gutierrez, Vicente Coello, Lázaro Colina (quien según testigos murió golpeado por la propela al caer de la  popa), Lázaro Leydenz, Manuel Padilla, Juan Colina, Fidel Fainetes, José Colina, Antonio Zavala, Miguel Silva, Pablo Cañas, Etanislao Marval y Francisco Marval.  Ingleses: Walter J. Buschell, Arthur Francis y George Davidson.  Noruegos: Oskar Aanensen, Ingvard Loland y Erlin Baadsen.  Griegos: Aristides Samoilis y Elías Papaionnou.  Chinos: José Mac, Kong Pow y Chong Leang.
Dos de los sobrevivientes del ataque; William van Putten del "Pedernales" y el margariteño Ermecio Semeler del "Tia Juana"

EL ATAQUE A LA REFINERÍA
Mientras los tanqueros eran atacados por el U-502, el U-156 por su parte, desde la superficie cañoneaba la refinería de la Standard en Curazao, luego le lanzó varios torpedos al tanquero “Arkansas” pero no le hizo mayor daño.  Al día siguiente uno de los torpedos apareció en una playa de la isla y varios explosivistas holandeses trataron de desactivarlo con la mala suerte que el artefacto explotó matando a cuatro de ellos.
A todas estas el U-67 en las inmediaciones de Curazao atacó al “Rafaela” averiándolo, el cual se hundió posteriormente.
Otro submarino hundió el "Buarque", de Brasil, que había salido de La Guaira; hubo (37) sobrevivientes, entre ellos siete (07) venezolanos.
El 19 de febrero, cerca de Trinidad; fue hundido un barco noruego, "Scotish Star", de (7.324) toneladas. Hubo 39 tripulantes muertos.
Las llamas de los buques se podían divisar desde Carirubana y Aruba.

Posteriormente, en marzo, el U-502 hundió al “Jn Pew”, al “Sun” (norteamericanos) y al “Thalia” (panameño) al norte de la península de Paraguaná.  Luego, en junio,este mismo submarino al noreste de Cabo Blanco (Venezuela) hundió al “Bruselas” (belga) y al “Franklin K. Lane” (norteamericano).
Uno de los tantos tanqueros hundidos en el Caribe.
 EL EFECTO DEL ATAQUE
Inmediatamente después del hundimiento de los tanqueros cundió en pánico en la marinería de la “flota mosquito”, nombre que recibían los pequeños tanqueros que podían pasar por la barra del lago con su precioso cargamento negro hacia las islas y las tripulaciones se negaron a zarpar hasta tanto no se sintieran más seguras en el mar. Es de notar que muchas del as víctimas de la incursión eran vecinos de pueblos de Zulia y Falcón (Maracaibo, Punto Fijo, Cumarebo, Los Taques, Adícora, Carirubana, por lo que las tripulaciones que conocieron del infortunio de sus compañeros tenían lógicas razones para sentir temor.  Gran cantidad de buques tanqueros repletos de petróleo permanecieron en el lago, sin atreverse a salir, quedando entonces paralizada la exportación de nuestro crudo.
Igualmente, la inesperada incursión de los U-boots, causó sorpresa en los mandos militares estadounidense y británico, que pensaban que los submarinos alemanes no tenían la autonomía suficiente para operar en el Caribe, este fue el primer ataque alemán en el hemisferio occidental, que infundió el temor de la interrupción del suministro petrolero, lo cual fue manifestado por las representaciones diplomáticas en Caracas, quienes pidieron a las autoridades venezolanas mayor libertad de acción de las unidades anglonorteamericanas contra los submarinos alemanes en las aguas y cielos territoriales venezolanos, a lo que el gobierno nacional daba muchas evasivas alegando razones de soberanía nacional. Finalmente se logró, mediante algunos suberfugios legales, tales como la norteamericana “ley de préstamos y arriendos” que  Estados Unidos le adjudicara a Venezuela cuatro (04) patrulleros con detectores acústicos que fueron usados hasta el final de la guerra y que fueran reacondicionados los cañoneros “Urdaneta” y “Soublette” para realizar guerra antisubmarina.  También se aceptó el establecimiento por un tiempo en territorio venezolano de una unidad de la “Artillería de Costas” norteamericana con el pretexto de que venían a entrenar al personal venezolano.
El cañonero venezolano "Urdaneta"
Luego del suceso el Gobierno Nacional presidido por el general Isaías Medina Angarita envió una nota de protesta por medio de la delegación diplomática en Berna, sin embargo, el gobierno alemán no la recibió. Venezuela había roto las relaciones desde Diciembre con Alemania, Japón e Italia.   Estos  hechos trajeron como consecuencia algunas acciones diplomáticas como el congelamiento de los bienes de ciudadanos alemanes radicados en Venezuela, al mismo tiempo, el gobierno restringió las actividades económicas de estos grupos dentro de las fronteras del país.  Se logró, por medio de investigaciones detener por lo menos a 800 ciudadanos de nacionalidad alemana que presuntamente tenían actividades de apoyo al partido Nazi, los mismos fueron confinados en Lara y Trujillo, aunque nadie fue juzgado por los tribunales. Por otro lado se clausuró el Colegio Alemán de Caracas luego de ser comprobado que tenían actividades pro-nazis.

En la portada de "LIFE", luego del ataque: "AHORA LOS EE.UU. DEBEN LUCHAR POR SU VIDA."Soldados holandeses y norteamericanos examinan uno de los torpedos no detonados lanzados la madrugada del 16.

Progresivamente las fuerzas norteamericanas fueron tomando posiciones estratégicas a lo largo y ancho de la ruta de la “flota mosquito”, es decir frente al Caribe venezolano, con gran cantidad de bases el eje Canal de Panamá-Antillas Holandesas-Trinidad, donde sustituyeron a los pequeños batallones holandeses e ingleses con miles  de tropas frescas, barcos y aviones,  y construyeron gran cantidad de aeródromos, cuarteles y hospitales militares, lo que no se les permitía en Venezuela, lo que les aseguró el control militar del área, enervando cada vez más las incursiones de los submarinos hasta que en 1.944 ya casi no se produjeron ataques a los convoyes. 
VIDEOS:
El siguiente video es un film depropaganda de la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine) que trata sobre la operación Neuland y su incursión en aguas caribeñas.
Y este otro video es la contrapartida:  la versión de un noticiero norteamericano del ataque:


lunes, 13 de febrero de 2017

RUDECINDO CANELON Y LA BATALLA DE PANTANERO. 13 de Febrero de 1.814


No nos gusta mucho escribir sobre la guerra de independencia, quizás porque lo que estamos acostumbrados a ver es siempre más de lo mismo, meras repeticiones de lo ya tantas veces visto;  hoy de manera excepcional vamos a recordar algunos de esos detalles que casi siempre permanecen olvidados…
Ayer 12 de febrero se conmemoraba la Batalla de La Victoria.  Hoy es recordada como un combate de un solo día, pero en realidad, se trató de una serie de combates  (una batalla prolongada) librados en lo que hoy llamamos Estado Aragua, los días 11, 12 y 13 de febrero, que iniciaron en el lugar denominado  Pantanero, al sur de La Victoria, el día 11, cuando las fuerzas republicanas fueron originalmente vencidas por las tropas realistas de Morales.
Los republicanos se replegaron al centro de La Victoria y el día doce se produce en esa ciudad el combate más conocido,  donde los republicanos al mando de José Félix Ribas (cuñado de Bolívar)  vencen a los monárquicos luego de una cruenta batalla.  La historia cuenta que al propio Ribas le mataron tres caballos en el fragor del combate (Nectario María, HISTORIA DE VENEZUELA p. 141).  Hoy apenas se menciona a Ribas, pero es justicia recordar que en el combate tuvieron destacadísima actuación el coronel Luis Rivas Dávila, comandante del “Escuadrón de Soberbios Dragones de Caracas” (o “Invencible), quien murió de un tiro de fusil.   Igualmente importante fue, entre otros la actuación del neogranadino Hermógenes Maza, (rara vez nombrado en nuestro país, pero de brillante actuación durante toda la guerra),   Mariano Montilla, Carlos Soublette, y Campo Elías, quien ya cuando casi flaqueaba Ribas, llegó en tropel a salvar la situación,  al llegar con sus refuerzos, entre otros.
Los héroes poco recordados de las jornadas de La Victoria, el español Campo Elías, el andino Luis Rivas Dávila y el neogranadino Hermógnes Maza

 EL ESPAÑOL QUE  ODIABA A LOS ESPAÑOLES
Uno de esos detalles semi-ocultos que nos gusta recordar es sobre este último: Vicente Campo Elías que no era venezolano, ni siquiera americano: era español, nacido en La Rioja, pero desde muy joven partidario de la república y siempre manifestó un odio terrible contra los españoles; decía que  " iba a acabar con todos los españoles y, luego, cuando no quedara ninguno, suicidarse para que no quedara ni uno solo de su raza".   En 1.813, en plena guerra a muerte,  luego de ocupar Calabozo se cuenta que degolló a unas tres mil personas. Sus crueldades no tenían que envidiar a las de Boves.  Poco le gusta recordar esto a nuestros historiadores.
RUDECINDO CANELON Y PANTANERO
Al día siguiente de la batalla de La Victoria, José Félix Ribas ordena a su capitán Rudecindo Canelón, emprenda la persecución de las fuerzas de Bóves, que derrotadas el día anterior tratan de reagruparse peligrosamente. 
Rudencio Canelón nació en el Tocuyo estado Lara, en 1.788, según los historiadores, se trataba de un hombre de carácter recio y de alto patriotismo y calificado de “audaz” “furioso”, “desesperado”  “algo atolondrado”. Desde los primeros años de la guerra de independencia había alcanzado el grado de oficial y había caído prisionero de los realistas, al mando de Monteverde  quienes encarcelaron primero en Coro y  luego lo habían enviado preso a las mazmorras del  Castillo del Morro situado en la isla de Puerto Rico en el año 1812, de donde logró escapar, regresando a Venezuela previo paso por la Nueva Granada, donde se incorpora al ejército expedicionario dirigido por Bolívar y José Félix Ribas para liberar a Venezuela. Durante la Campaña Admirable, Rudecindo Canelón participó en la liberación de las provincias de Mérida, Trujillo, Barinas y Caracas. En Araure con una columna de apenas menos de cien hombres atacó una fuerza combinada de los terribles Yanez y Ceballos, compuesta por más de tres mil hombres, que sorprendidos y engañados al creer que eran atacados por una fuerza superior emprendieron la huida. (Documentos de la Vida Pública del Libertador)  Simón Bolívar lo refiere así: “El Mayor Manrique que dejando su soldados tendidos en el campo, se abrió paso por en medio de las filas enemigas con solo sus oficiales Planas, Monagas Canelón, Luque, Fernández, Buroz y pocos más cuyos nombres no tengo presentes y cuyo ímpetu y arrojo publican Niquitao, Barquisimeto, Bárbula, Las Trincheras y Araure (Bolívar, Simón.Discurso pronunciado en el Templo de Francisco, Caracas, 2 de enero de 1.814)

 A primeras horas del día 13 de febrero, cuando todavía las tropas patriotas curaban a sus heridos y recogían los cadáveres de La Victoria, Ribas ordena a Canelón, Capitán del Batallón de Valerosos Cazadores, que persiga a la retaguardia de Bóves.  El capitán Canelón alcanza a las tropas realistas en el lugar llamado “Pantanero”, en el camino que conducía a Villa de Cura, Cagua y el resto del país, al Sur de La Victoria donde se libra una feroz batalla, donde una vez más se hace evidente su carácter volátil y arriesgado  y muere en el fragor del combate.
Monumento en el sector Pantanero, en La Victoria conmemorativo de la muerte de Rudecindo Canelon.
Seminario Santa Rosa de Lima, de donde salieron los seminaristas reclutados por Ribas para enfrentar a las fuerzas realistas.  Casi todos murieron al poco tiempo.


LOS SEMINARISTAS EN ARMAS
Un detalle que hoy es poco recordado es que buena parte de los soldados de Ribas no eran militares, sino jovencitos que estudiaban en el Seminario de Santa Rosa de Lima para convertirse en sacerdotes.  También había algunos estudiantes de la Universidad Real de Caracas.   Una muestra de lo cruento de la batalla y de la guerra de independencia en general, es que de los 85 aspirantes a curas reclutados murieron 79 durante los combates de febrero.  En marzo murieron otros 8.  Al final sólo habría quedado uno.  Esto produjo una escases de sacerdotes en Venezuela por muchos años.


Otro aspecto que los “historiadores oficiales” olvidan o minimizan es que al justamente los días de estos combates estábamos en plena etapa de la aplicación del Decreto de Guerra a Muerte:  Desde este día 13 hasta el 16 fueron fusilados en La Guaira y Caracas unos ochocientos españoles y canarios, quizás muchos inocentes, aplicando al horrible y necesario decreto que decía:  “Españoles y Canarios, contad con la muerte si no obráis activamente a favor de la República “  Así son las cosas.
Fuentes: 
Nectario María, HISTORIA DE VENEZUELA, Ed. Venezuela, Caracas, 1.943
Páez, José Antonio.  AUTOBIOGRAFIA. Librería y Editorial del Maestro.  Caracas. 1.946
Blanco, José Felix.Documentos para la historia pública del Libertador.

viernes, 10 de febrero de 2017

1.940: CUANDO LA GUERRA LLEGÓ A VENEZUELA

Muy pocos conocen las repercusiones de la segunda guerra mundial en nuestro país. El primer “coletazo” de la segunda guerra mundial se sintió muy temprano en Venezuela, en junio de 1940, apenas unos pocos meses luego de iniciado el conflicto en Europa, que había estallado en septiembre del año anterior con la invasión de Polonia por parte de Alemania. Es un episodio poco divulgado, quizás porque aunque ocurrió en nuestras aguas, en el Golfo de Venezuela, frente a la barra del Lago de Maracaibo, no afectó a buques venezolanos, pero tuvo importantes consecuencias geopolíticas que se proyectan hasta la actualidad.

El crucero auxiliar francés Barfleur X-19, el primer buque que ejecutó acciones de guerra violando aguas venezolanas durante la segunda guerra mundial.

El 10 de Junio de 1940 Italia entró en guerra contra Francia, para ese momento aproximadamente doscientos cincuenta buques mercantes italianos se encontraban navegando las aguas de todo el mundo, entre ellas muchos en el Caribe.. En junio de 1940 un crucero auxiliar francés, el Barfleur X-19, un antiguo buque mercante que fue artillado para la guerra, persiguió a dos buques mercantes (tanqueros) de bandera italiana, el “Alabama” y el “Dentice”, que provenían del Golfo de México hasta aguas interiores del Golfo de Venezuela. El “Alabama” y el “Dentice”, cargados respectivamente con 8000 y 10000 toneladas de petróleo recibieron órdenes desde Roma de buscar refugio en Maracaibo, ya que Venezuela para el momento, era un país neutral. En el trayecto, ya en aguas internas del Golfo de Venezuela, el “Barfleur” encuentra al “Alabama” y le ordena detenerse para ser abordado y conducido a puerto francés, lo que no obedece el capitán del buque italiano;   Inmediatamente el buque francés disparó sobre el mercante de Italia, causando un pequeño incendio y otros daños, pero el piloto logró encallar su buque, salvándolo de caer en manos del enemigo. El 14 de Junio la tripulación fue rescatada por el cañonero venezolano “General Soublette”. Pocos días después ocurre lo mismo con el “Dentice”, otro buque italiano, donde también su tripulación logró inundar la sala de máquinas y los tanques, lo que lo salvó de ser capturado por el enemigo, siendo rescatado posteriormente por las autoridades venezolanas, internándose en Puerto Cabello. 
Croquis de las operaciones del Barfleur en contra de los tanqueros italianos Alabama y Dentice en aguas del Golfo de Venezuela.

Aproximadamente año mas tarde el “Dentice” fue incendiado por su tripulación el 3 de marzo de 1941, para evitar que cayera en manos enemigas, en vista de que los buques del eje surtos en los puertos de los países americanos estaban siendo incautados por las autoridades nacionales y en muchos casos entregados a los norteamericanos. Posteriormente fue reflotado y confiscado por el gobierno nacional y navegó bajo el pabellón venezolano con el nombre de ”Faireno”, por aproximadamente un año. Mas tarde fue vendido a los norteamericanos, quienes lo repotenciaron, armaron y rebautizaron como USS ARAYAT, formando parte de la flota de la marina de guerra norteamericana.

LOS BUQUES PROTAGONISTAS
El “Barfleur”, primer buque que violó la soberanía de las aguas venezolana durante la segunda guerra mundial, era un buque mercante francés, construido en Dinamarca en 1939, destacado en la base naval francesa de la Isla de la Martinica, originalmente utilizado para el transporte de bananos y otras frutas tropicales hacia Europa, que fue armado con cañones provenientes de los desguaces de los buques de guerra alemanes luego de la primera guerra mundial, de conformidad con las cláusulas del tratado de Versalles que contemplaban la incautación de la marina de guerra alemana. La base francesa de la Martinica era la más grande de Francia en el Caribe, y ejercía el control de las aguas de las Antillas. Estaba dotado de 7 cañones de 138 mm 2 cañones de 75 mm, 2 cañones de 37 mm, y 2 ametralladoras dobles de 13,2 mm .
El “Alabama”, el primer buque atacado por el “Barfleur” era un tanquero bastante antiguo, construido en 1.903 en Gran Bretaña, bautizado originalmente como GRAF Stroganoff, luego en 1906 rebautizado como ASHTABULA, y más tarde, en 1.930, al ser adquirido por Italia recibió el nombre de “Alabama”. Tras ser incautado por el gobierno venezolano en 1942 es reflotado y reparado por los salvadores de Venezuela y vendido a Administración Marítima de los Estados Unidos, donde se le llamó “Osmond”, en 1943. En 1944 es adquirido por la US NAVY, que lo rebautiza como USS QUIROS. En 1945 regresa al servicio mercante recobrando su nombre de “Osmond”, para terminar en desguace en 1.947.
El tanquero italiano "Alabama".

El “Dentice” , construido en 1.918, en Inglaterra, originalmente con el nombre de “War Patriot”, tuvo diversos propietarios con el nombre de “Adna”, hasta que fue adquirido en 1.937 por Italia bautizándolo como “Dentice”. Tras los sucesos de Puerto Cabello de 1.941 fue requisado por el gobierno venezolano, que lo denomina “Faireno”. Es vendido al gobierno norteamericano que en 1.944 lo denomina “USS ARAYAT”. En 1954 es retirado y pasado a desguace.
El "Dentice", llamado luego "Faireno" o "Arayat"


EL PRECEDENTE JURIDICO
En ocasión del incidente ocurrido en el Golfo de Venezuela debido al cañoneo de los tanqueros italianos por el crucero auxiliar francés “X-19 Barfleur”, el gobierno venezolano eleva la correspondiente nota de protesta ante el gobierno galo.  El Canciller de Venezuela, en sus protestas diplomáticas ante Francia, definió el Golfo al sur de la línea de Castilletes como “bahía histórica venezolana” , y sus aguas, se consideran nacionales, es decir “aguas interiores de Venezuela” . A ese espacio marítimo aplicó la doctrina contenida en el decreto presidencial del 16-09-1939 según el cual, a partir de la línea que une las puntas más salientes en las bahías, golfos y senos de la República se contaba el Mar Territorial, entonces calculado en 3 millas náuticas. Las protestas de Venezuela se extendieron hasta julio, cuando París se rindió ante la invasión alemana. Esta declaración sentó un precedente jurídico en materia de derecho internacional, en el ejercicio de los derechos soberanos de Venezuela sobre las aguas del golfo, que ha sido utilizado desde entonces por Venezuela  en diversas controversias internacionales para hacer valer sus derechos en las aguas del golfo de Venezuela.